Del síndrome postvacacional cuesta recuperarse, y mucho más teniendo que volver a la rutina de nuevo. Pero… ¿por qué venirse abajo? Aquí 8 ideas viajeras.

Acaban las vacaciones de verano y estamos recién llegados de ese viaje que llevábamos preparando meses y que con tanta pena decimos adios. Ahora solo tenemos en el emocionante, pero a la vez triste recuerdo que nos dejan las aventuras vividas. Un síndrome postvacacional del que tanto cuesta recuperarse, y mucho más teniendo que volver a la rutina de nuevo. Pero… ¿por qué venirse abajo?, ¿por qué no hacer que esos recuerdos se conviertan en algo positivo? Nosotros tenemos ocho recetas infalibles que siempre usamos cuando queremos superar el síndrome postvacacional.

Revelar y ordenar las fotos del viaje

Carretes fotográficos

Foto (by-nc-nd) de Richard Miles.

Mirar, ordenar y compartir con tus amigos las fotos de tu recién terminado viaje, es seguramente el primer paso para recordar y no olvidar tus aventuras. Estoy seguro de que muchas de esas fotos te harán revivir anécdotas, momentos preciosos y sobre todo, aunque solo sea durante un rato, te harán viajar de nuevo a esos rincones que acabas de explorar. Selecciona las mejores fotos y revélalas (sí sí, eso que hacíamos antes). De este modo podrás hacer un mural, un collage para un cuadro o simplemente tener un tesoro que compartir con tus amigos.

Escribir sobre tu viaje

Escribiendo

Foto (by-sa) de Fredrik Rubensson

Lo sé, lo primero que vais a pensar es que esta idea solo puede venir de un bloguero que tiene que contar cada viaje que hace. Pero no, no quería animaros a que empecéis un blog si no es lo que os llama la atención. Ni siquiera tiene que ser una acción digital. ¿Os acordáis de aquellos diarios que algunos de nosotros escribíamos cuando éramos más chicos, donde dábamos rienda suelta a nuestra imaginación? Escribir sobre las cosas que te han pasado en el viaje es una excelente idea para rememorar esos momentos y volverlos a sentir.

Contar a todo el mundo las mejores anécdotas de tu viaje

Charlando en un café

Foto (by-nc) de jan zeschky

Nuevamente no os estoy animando a que llenéis el muro de vuestro facebook con todo lo que os ha pasado en vuestro viaje. Me refiero a algo más personal. Llama a tu mejor amigo o amiga y contaros sobre vuestro viaje. Además de pasar un buen rato y tener una acción social, podréis crear ambos vuestra propia historia del viaje y compartirla. Una forma genial de combinar viajes y aventuras, de donde quizá es posible, salga el próximo viaje de la otra parte.

Contactar con alguien que hayas conocido en el viaje

Hablando por teléfono

Foto (by-nd) de Marjan Lazarevski

Estoy seguro que durante tu viaje has conocido a alguien que te ha caído especialmente bien. En cada destino siempre encontramos a esa persona o grupo de amigos que parecen haber sido destinados a encontrarse con nosotros. El camarero de un bar, una pareja en un tour o alguien en la discoteca, no hay nada mejor que recordar tu viaje a través de la persona que realmente significó algo en ese destino. Es una forma de permanecer conectado a ese recuerdo y, quien sabe, el comienzo de una buena amistad.

Probar a hacer una receta del lugar donde has viajado

Probando a hacer recetas nuevas

Foto (by-nc) de omefrans

Y qué mejor que recordar tu último viaje que a través de la gastronomía. Sabemos de sobra, y cada día más, que la comida forma una parte fundamental del resultado de cualquier viaje. Por ello, una forma excelente de superar ese síndrome postvacacional, es viajar de nuevo al lugar de donde vienes, preparando y comiendo alguno de los platos que tanto te han gustado. Busca alguno sencillo si no te ves muy manitas en la cocina, siempre hay alguno que se puede convertir en nuevo elemento del menú semanal.

Ir a un restaurante de la ciudad o país donde has viajado

Cocinando

Foto (by) de Matthias Ripp

Pongamos que no te sientes muy inspirado para cocinar y aprender una nueva receta. Lo puedo llegar a comprender, aunque siempre existe una opción alternativa: que alguien la cocine por ti. A nosotros nos encanta, después de un viaje, buscar un rincón auténtico que sirva comida parecida a la que hemos comido durante el viaje. Es una forma, no solo de encontrar un nuevo lugar para comer, si no también de revivir el viaje y apreciar detalles nuevos que durante el viaje no pudimos ver.

Escuchar música del sitio donde has estado

Escuchando música en el metro

Foto (by-sa) de Sascha Kohlmann

Si el sentido del gusto es un nexo indudable de conexión con un destino, el del oído casi tanto más si cabe. Busca música y ritmos procedentes del país del que vengas y cierra los ojos; estarás de nuevo cogiendo un avión mental al destino que seguido de recuerdos del viaje, te harán sentir de nuevo allí.

Preparar el siguiente viaje

Esquiando para superar síndrome post-vacacional

Foto (by-nc) de DennyMont

Y terminamos con el que claramente es el más motivador elemento para superar el síndrome postvacacional: preparar el siguiente viaje. Termina el verano, y con el otoño encima el invierno es la siguiente época fuerte donde poderme coger vacaciones. Ya sea a visitar a nuestra familia en Estados Unidos, a un país cálido o a practicar deportes de nieve, ir mirando cosas con antelación nunca viene de más (para el bolsillo y para la mente). Por ejemplo, si eres de los que te gusta planear con antelación tu próximo viaje, en esta web puedes consultar ofertas de esquí interesantes para el próximo invierno. También puedes buscar por otro lado ofertas para destinos donde es verano o donde simplemente el frío es más llevadero.

¿Teneís alguna receta más que os sirva para superar el síndrome postvacacional? Compartidla con nosotros y … quien sabe, quizá nos sirva incluso más que las que estamos usando ahora.

*** Licencia de las fotos: Fotos con licencia (by); Fotos con licencia (by-nc-nd); Fotos con licencia (by-nc); Fotos con licencia (by-nc-sa); Fotos con licencia (by-sa).