Nuestra experiencia con hoppa para el traslado desde el aeropuerto de Bérgamo hasta Milán no pudo ser mejor. Puntualidad, amabilidad y comodidad.

El traslado desde el aeropuerto al centro de una ciudad casi siempre se convierte en una odisea. Maletas, cansancio, ganas de empezar a recorrer la ciudad, entrar en el transporte con todo encima… en fin será que nos hacemos mayores y con esto más cómodos. Por estas razones decidimos que en nuestro viaje a Milán íbamos por fin a disfrutar del lujo que es que te recojan y te lleven a tu destino sin tú preocuparte de nada. De entre todas las webs que miramos nos convenció la facilidad para gestionar la reserva en hoppa.

Como sabéis, nuestro vuelo era desde Málaga hasta el aeropuerto de Bérgamo (casi colonizado por Ryanair). Aunque días más tarde visitaríamos Bérgamo, el destino final desde el aeropuerto en la ida era el barrio de San Siro, un poco a las afueras de Milán. Conforme nos bajábamos del avión una doble ilusión nos recorrió el cuerpo: primero no teníamos maletas que recoger (siempre es un estrés pensar que tu maleta se haya podido perder o simplemente que tarde en salir) y segundo nos iban a estar esperando para llevarnos al destino, ¡ésa sí es forma de comenzar un viaje en condiciones!

Coche traslado Hoppa

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Efectivamente, nada más cruzar la puerta de salida, un apuesto hombre italiano nos esperaba con un cartel que ponía nuestro nombre “Pedro y Abby: El Boquerón Viajero”. Con una sonrisa y muy amablemente nos acompañó hasta el coche que nos conduciría hasta el apartamento. ¡Y menudo coche nos estaba esperando! Un cómodo Mercedes con el que no nos importaría viajar hasta el sur de Italia si hiciera falta, ¡madre mía!, me dijo Abby… yo pensaba lo mismo. El conductor nos hizo miles de preguntas (exageración andaluza por supuesto) dirigidas a asegurarse de que estábamos cómodos y comenzamos la marcha.

El viaje duró unos 40 minutos de viaje por la autopista desde el aeropuerto hasta Milán. Pero vaya que ningún problema porque estaba tan cómodo que podría haberme dormido allí. No era el caso porque estábamos emocionados con cada vista que teníamos por la ventanilla del norte de Italia, más oscuro que nuestra experiencia anterior en Toscana o Roma. Con su GPS encontró el apartamento y en la puerta que nos dejó. No hizo falta hacer nada, ¡bravo!

Pedro y Abby hacia Milán

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

La vuelta a las 4:30am de la mañana

Al igual que tuvimos una ida en un horario normal, la vuelta no lo fue tanto. Cuando uno viaja en Ryanair es lo que tiene, así que sigamos hablando del traslado. Esta vez nos encontrábamos visitando Bérgamo, así que al menos el traslado sería más rápido hasta el mismo aeropuerto. Tan pronto como era, teníamos la duda de si el traslado serían tan puntual a altas horas de la madrugada. Por si acaso decidimos bajarnos unos diez minutos antes para que no tuviera que esperarnos si llegaba.

¡Sorpresa! Allí estaba el conductor esperándonos abajo, ¡antes de tiempo! El viaje de vuelta fue mucho más rápido y como casi estábamos muertos de sueño empalmando de la noche anterior, si no es por el conductor aparecemos en cualquier sitio. Aquí terminaba nuestra experiencia con hoppa, empresa a la que no nos queda más remedio que agradecer encarecidamente el servicio provisto. Ruskomendamos con 5 boquerones los traslados con hoppa basados en nuestra formidable experiencia de puntualidad, trato y comodidad.

Milán

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

*** Licencia de las fotos: Fotos con licencia (by-nc-nd)
Foto portada (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero