Atomium, Bruselas

El Atomium es una espectacular estructura que se ha convertido en símbolo de Bruselas

Atomium, Bruselas

6 esferas de la estructura atómica del cristal de hierro

Último día de nuestro viaje a Bruselas, tras un precioso día visitando dos ciudades de ensueño como Brujas y Gante. Para esta última tanda teníamos preparado una visita a las zonas menos céntricas de Bruselas que no habíamos tenido la oportunidad de ver en días anteriores como es la zona de Laeken donde vistamos el Atomium, la Sala de Exposiciones de Bruselas, Mini-Europe o el Parque de Laeken.

Expo Universal, Bruselas

Actual Centro de Congresos. Expo de 1935 y de 1958

Afrontamos el último día y nos levantamos pronto para desayunar y conocer lo máximo que podamos antes de partir hacia el aeropuerto. Nuestra primera intención fue alquilar una bicicleta y hacer todo nuestro recorrido turístico en ella. Suerte que no encontramos ninguna bicicleta antes de toparnos con unos señores, que amablemente nos ayudaron a quitarnos la idea de la cabeza de ir en bicicleta (con el tiempo que teníamos) hasta Laeken. Aunque luego nos dimos cuenta de que existían mejores formas de llegar hasta el Atomium, cogimos el tranvía número 3 desde Rogier hasta Esplanade.

Expo Universal, Bruselas

Actual Centro de Congresos. Expo de 1935 y de 1958

Al bajarnos allí cruzamos la autovía y dudamos entre seguir las indicaciones hasta el inmenso Parque Laeken o el Atomium. Finalmente nos decidimos por la segunda opción, que era lo que realmente teníamos intención de ver, dejando lo primero por si sobraba tiempo. Antes de llegar, y gracias al camino escogido, cruzamos el antiguo centro de exposiciones de Bruselas, que acogió la Expo de 1935 y de 1958 y que hoy conforma el centro de congresos y exposiciones más grande de Bélgica. A la izquierda teníamos el impresionante monumento y centro científico Atomium que llama más la atención conforme te vas a acercando.

Atomium, Bruselas

Interior del Atomium

El Atomium con sus más de 100 metros de altura fue construido para la Exposición de 1958 y conforma una preciosa estructura atómica del cristal de hierro. La entrada son 11€ para adultos y merece más que la pena pagarlos por entrar. La visita la conforman dos partes, una las salas de exposiciones permanentes y otra la subida al mirador que es lo que casi todo el mundo quiere realmente ver. Cuando entras te redirigen para que primero veas las exposiciones temporales para que no se acumule mucha gente en la cola.

Atomium, Bruselas

Las escaleras daban la sensación de ser verticales

Es muy interesante visitar cada unas de las seis esferas del Atomium a las que se tiene acceso, ya que tres de ellas finalmente se decidieron dejar cerradas al público por seguridad. Iremos subiendo y nos encontraremos en la primera de las esferas, la esfera base con un recuerdo completo a la Exposición de 1958 y a su construcción. La siguiente esfera se compone de dos plantas y muestra las exposiciones temporales. Cuando estuvimos la temática era “Cosmos: Be a Star” con múltiples explicaciones audiovisuales sobre el Universo, intentando fusionar ciencia, arte y filosofía.

Mini Europe, Bruselas

Vista desde la esfera más alta del Atomium

Impresiona subir algunas escaleras para pasar de una esfera a otra del Atomium, dando la sensación de que son prácticamente verticales. El resto de esferas están destinadas a bares, eventos y parque infantil. La última de las esferas es la situada en la parte superior de la estructura que nos ofrece un precioso mirador para contemplar la ciudad de Bruselas desde cada uno de los ángulos. Para llegar hasta arriba subiremos en el ascensor más rápido de Europa, la verdad que impresiona. Ruskomendamos el Atomium con 4 boquerones.