Paseando por las granjas Amish

Pedro, Abby y un Amish

Un día entero conociendo con profundidad la comunidad Amish de Lancaster en Pennsylvania. Un recorrido por su cultura, su historia y ¡hasta un paseo en carreta!

Aprovechando que los padres de Abby viven a una hora escasa de una de las mayores comunidades Amish de Estados Unidos, y que yo después de un año en Nueva York no lo había visto, nos fuimos a empaparnos y a conocer más acerca de esta curiosa comunidad. La comunidad Amish cada vez se ha extendido más debido al precio de las tierras entre otros muchos factores. En Pennsylvania, casi todos se reúnen cerca del pueblo de Lancaster, en una zona conocida como “Pennsylvania Dutch Country”. A dos horas y media de Nueva York, es una escapada que si podéis, ¡debéis hacer!

Productos Amish de telaAntes de nada me gustaría aclarar dos de los muchos conceptos que aprendimos durante esta excursión. El primero es que la zona, a pesar de tener la palabra “Dutch” en su nombre que podría hacer referencia a los orígenes holandeses, en realidad debería ser “Deutsch” (alemán o germano). La razón es que se le empezó a llamar así por un malentendido, así se quedó y ahora gracias al turismo, no habrá forma de quitarlo. ¡Pero que quede claro que los Amish son de origen germano! Y de hecho hablan un dialecto.

La segunda cosa es que hay una gran diferencia entre los Mennonites y los Amish, aunque a ojos de nosotros los veamos parecidos. Aunque este post explica las diferencias de manera más profunda, destacar que los Mennonites pueden utilizar electricidad, coches, pueden ir a la universidad y vivir en las ciudades. ¡Vaya, que son dos comunidades totalmente diferentes! Los Amish ya creen haber dado un gran avance por poder utilizar motores diesel para tener máquinas como lavadoras, secadoras o frigorífico. Damos las gracias a todos los Amish que hablaron con nosotros, que nos enseñaron su casa y que nos abrieron sus corazones para poder conocerlos mejor. Éstas cinco experiencias en Lancaster, os aseguro que serán suficientes para integrarse por un día en la comunidad Amish.

Landis Valley Village & Farm Museum

Herrero en Landis Valley Village en Lancaster, PennsylvaniaLandis Valley es una ciudad transformada en un museo, en donde podremos aprender las bases antes de continuar con nuestra excursión. No es exclusivamente Amish, sino que conserva y enseña la historia de todo lo referente a la Pennsylvania germana. Tuvimos la suerte de que una de las guías fuera con nosotros explicándonos todo. Gracias a ella aprendimos la diferencia entre los mennonites y los Amish, como llegaron ambos a Pennsylvania o como era la vida de ellos antes en esta zona.

Tienen 23 edificios cada uno representando algún trozo de la vida de estas comunidades desde 1740 a 1940. Lo que más me llamó la atención fue ver a un herrero, que todavía trabaja como tal, enseñándonos la importancia de su trabajo y como antes casi todo lo que se utilizaba procedía de la dedicación de este oficio. Otra cosa curiosa de estas comunidades es que antiguamente se dedicaban a la plantación y producción de puros. Todavía quedan restos de los que era la fábrica y se puede ver cómo se hacía.

Otro de los edificios que me pareció muy curioso es el de producción de rifles. Antiguamente en esta zona se originó el Pennsylvania Longrifle también conocido como Kentucky Longrifle. Estos rifles fueron los que se utilizaron en el siglo 18 para las guerras e incluso para la Revolución Americana, formando parte de la historia del país. Necesitareis unas dos horas para recorrer tranquilamente todo el complejos, pero os aseguramos que os encantará como comienzo.

Amish Farm & House

Fábrica de puros en Amish Farm and House en Lacaster PAAunque nos costó un poco encontrarlo porque está detrás de un bosque que no se ve bien desde la carretera, la experiencia iba a merecer la pena. Representa una granja real Amish con su casa, que a modo de museo actualmente, refleja como era (y es) la vida de los Amish en el día a día. Lo primero que hicimos fue una visita guiada con un experto que nos explicó muchas cosas de los Amish, y además nos enseñó cómo es cada parte de la casa, para qué se utiliza cada utensilio, cómo visten o los juguetes que pueden tener.

Cuando acabamos la visita, nos dejaron a nuestro aire recorrer el exterior donde están el resto de partes de una granja Amish. Así pudimos ver como es la herrería, la iglesia (de aquellos que pueden permitirse tener una privada), nos perdimos por un laberinto de maíz (algo que empieza a gustarme jeje) y también vimos los animales. Una de las cabras dejó su cabeza atascada en la verja y tuvimos que ayudarla a sacarla, ¡menudo rato! También me llamó la atención que tuvieran alpacas. Por lo visto su piel y su leche las utilizan bastante.

Pero si algo me dejó atónito, esto fue que hay una moda ahora entre los Amish de criar camellos. ¡Sí, sí, camellos! Al parecer su leche está muy cotizada y se vende a 100 dólares el galón. ¡Menudos visión de negocios los Amish! Necesitareis alrededor de una hora y media para completar la visita y empaparos al máximo de su forma de vida. ¡Recordad que luego visitaremos una granja real, pero sigamos leyendo!

Amish Village

Amish Country, Pennsylvania (USA)Allí encontramos mucha información sobre las atracciones que había en la zona. También había una carreta de caballos estilo Amish en el parking, para posar para recuerdo.  Aprovechamos para probar uno de los “stickybuns” (bollos de canela) que vendía una familia Mennonite en un puesto cerca del parking.  Tenían mesas de picnic y la carta ofrecía muchas opciones para acompañar los bollos, así que nosotros pedimos uno clásico de canela con nueces.  A Rusko no le gustaron demasiado estos bollos, pero sus compañeros de viaje le aseguraron que eran muy ricos.  Si a ti te gusta este tipo de bollo, ¡entonces es un capricho que no te deberías negar cuando estés por Lancaster County!

Se trata de una granja real de 1840 donde se puede aprender mucho de la historia de los Amish y de su vida hoy en día. Es muy interactivo ya que por ejemplo se puede asistir a una clase Amish y ver las lecciones que aprenden. Durante Navidad ponen todo con la típica decoración navideña de los Amish, ¡un auténtico espectáculo de colores y formas! Tienen visitas guiadas alrededor de la granja y es una forma diferente al Amish Farm and House de conocer esta curiosa comunidad.

Aaron & Jessica’s Buggy Rides

Granja de un Amish en Lancaster PAÉsta ha sido una de las experiencias más auténticas y especiales que hemos tenido con El Boquerón Viajero. Aaron y Jessica tuvieron la idea de que si acercaban la cultura Amish a la gente, además de compartir lo que hacen podrían ganar dinero. De esta manera los Amish que quieren, pueden poner su carreta a disposición de ellos, así como su tiempo para darle un paseo a la gente y enseñarle donde viven. Nosotros nos montamos en una carreta privada para dos personas (tienen para grupos más grandes también). Yo me monté en la parte de delante y fue muy emocionante quitando la parte en la que el caballo descargaba lo comido anteriormente.

El Amish nos iba contando todo acerca de su forma de vida y también respondía a las preguntas que le íbamos haciendo, mientras llegábamos a su granja. Allí nos invitó a ver como cuidan a los animales, como recogen las cosechas y conocimos a su familia que trabaja en la misma granja. Cuando los niños se casan, tienen hijos y los padres se hacen más mayores, los abuelos pasan a una casa más pequeña dentro de la misma granja, y los hijos pasan a ocupar la más grande. La verdad es que fue una experiencia irrepetible y que nos permitó aprender y conocer más a fondo esta cultura tan diferente.

Y para comer… Plain & Fancy Farm Restaurant

Salchichas en Plain & Fancy Farm Restaurant, Lancaster, PAAntes de empezar aquí llega mi primera advertencia: La comida Amish, aunque me encanta, es muy pesada. Tened en cuenta que ellos después de comer, vuelven a tareas bastante duras en el campo y que necesitan energía. Yo sé que muchos estáis pensando que un día de excursión bien merece una comida fuerte, pero cuidado…podréis necesitar una de esas siestas que yo llamo “de pijama y orinal”. La comida Amish se basa en carnes, patatas, verduras frescas y manteca para casi todo. ¡Eso sí, no encontraréis productos más orgánicos y frescos!

 

 

Pequeño caballo en una granja Amish

Pedro y un Amish en su carreta

Pedro y Abby en el mercado de Lancaster

Paseando por las granjas Amish

Landis Valley Village en Lancaster, Pennsylvania

 

Amish Farm and House en Lancaster PA

Aaron & Jessica Buggy Rides en Lancaster PA

Amish Country, Pennsylvania (USA)

Amish Country, Pennsylvania (USA)

**A las actividades y a la comida fuimos invitados por la Oficina de Turismo de Lancaster, sin ser impuestos a ningún tipo de crítica positiva o línea editorial diferente a la nuestra. Como siempre la opinión y la experiencia es totalmente personal.