Red Owl Tavern, Philadelphia

El restaurante Red Owl Tavern forma parte del Hotel Mónaco, un edificio histórico

Restaurante Red Owl Tavern, Philadelphia

Cuando organizamos nuestro viaje a Filadelfia, que servía también para celebrar nuestro primer aniversario de casados, pensamos en que una de las cenas tenía que ser especial. Después de los meses que habíamos estado separados y siendo nuestro primer viaje viviendo en Estados Unidos, nos merecíamos una ocasión especial. Nos pusimos a buscar un lugar especial, donde no solo la comida destacara, sino la atmósfera nos invitara a brindar por nuestro primer y feliz año. Dimos con la tecla cuando encontramos y vimos las buenas opiniones que tenía el restaurante Red Owl Tavern.

Restaurante Red Owl Tavern, Philadelphia

El restaurante Red Owl Tavern forma parte del Hotel Mónaco, un edificio histórico situado en una posición inmejorable. Y es que este restaurante puede presumir de tener vistas a dos de los más importantes puntos de la ciudad: La Campana de la Libertad y el Independence Hall. Nada más entrar te invade una atmósfera que entremezcla el aspecto de una taberna antigua con la modernidad de un restaurante sofisticado y de diseño. Lo que se puede resumir en que te quieres quedar a comer, pero también a tomar unas copas después. ¡Y eso fue lo que hicimos!

Restaurante Red Owl Tavern, Philadelphia

La simpatía de las camareras y camareros que nos atendieron es otro de los aspectos que hacen que te sientas a gusto desde el principio. Para mí es uno de los detalles quizá más importantes de un restaurante, porque considero que es fácil y barato de ofrecer, y crea una conexión única con los clientes. Nos sentaron en una de las mesas que se encuentran en la parte de arriba. Desde aquí puedes ver todo el local y una televisión gigante, ideal para una cena mientras ves un partido de fútbol (americano).

Restaurante Red Owl Tavern, Philadelphia

Nos pusimos a estudiar detenidamente la carta, que ofrece múltiples opciones, y mientras disfrutamos brindando con nuestra copa de vino. Como plato entrante nos decantamos por unos calamares crujientes con aguacate, cilantro y lima. Aunque en Estados Unidos los calamares son un plato importado de Italia, a mí me sirvieron para recordar a mi Málaga. Como platos principales optamos por una trucha a la parrilla con gambas, rúcula y mantequilla de limón y un costillar de cerdo korobuta con aderezo de sidra, bacon crujiente, cebolla caramelizada, cebolla crujiente, lardón y mantequilla de manzana.

Restaurante Red Owl Tavern, Philadelphia

Para el postre compartimos un “pineapple upside-down cake”. El pastel de piña volteado que vendría a ser la traducción, es un postre donde la piña se cocina debajo y al darle la vuelta al pastel, la piña queda encima. Todo en su conjunto formaba una obra perfecta. Como dije antes no nos podíamos ir del restaurante Red Owl Tavern sin disfrutar de unos cocktails en la parte de abajo, con un partido de béisbol jugándose que servía para sentirme más parte de la cultura.

Restaurante Red Owl Tavern, Philadelphia

Red Owl Tavern nos dejó encantados y si tenéis la oportunidad de visitar el hotel y la terraza bar que tienen en la parte superior os encantará. La situación tan céntrica, la atmósfera y el local, la simpatía del personal (fiel reflejo de la amabilidad de la gente de Filadelfia) y la buena mano en la cocina conjuntaron perfectamente. Por todo ello ruskomendamos el restaurante Red Owl Tavern con 5 boquerones y os aseguramos que si tenéis la oportunidad de visitar el restaurante, os quedaréis encantados.

Restaurante Red Owl Tavern, Philadelphia