Abby y Pedro en Portsmouth

Los estados visitados en nuestro viaje por Nueva Inglaterra

La costa de Nueva Inglaterra ofrece paisajes únicos y estados muy variados. Este viaje en coche nos permitió ir sin prisas parando en diferentes estados y ciudades.

Cada año nos encanta hacer una Rusko Ruta en coche durante unos cuantos días partiendo desde nuestra ciudad de residencia, en este caso Nueva York. Este verano de 2014 decidimos salir desde la Gran Manzana y recorrer toda la costa este de Nueva Inglaterra, parando en Massachusetts, New Hampshire y Maine a la ida, y Rhode Island y Connecticut a la vuelta. Como viene siendo habitual desde que llegamos a Estados Unidos optamos una vez más por alquilar el coche con Avis, y además esta vez lo hicimos de una manera innovadora, a través de Twitter. En Nueva York no tenemos coche propio y vivimos cerca del aeropuerto de La Guardia, así que siempre alquilamos coche, y con ellos el trato siempre ha sido estupendo.

Pedro y Abby en la fábrica de Pez¡Estábamos súper emocionados! Había sido un primer año en la ciudad muy duro y necesitábamos cambiar de aires radicalmente. Nuestra primera parada para pasar la noche era Lexington en Massachusetts. Yendo por la autopista de repente vimos un cartel que nos llamó la atención. Se trataba del Centro de Visitantes de PEZ, los caramelos tan característicos de nuestra infancia. Sin pensarlo dos veces, ni Abby ni yo, decidimos parar, y la verdad es que fue muy interesante. Aprendimos mucho de la historia de estos caramelos, jugamos a un bingo y encima nos llevamos premios, ¡qué más se puede pedir!

Seguimos nuestra ruta y poco después del almuerzo, con la tarde comenzando, llegamos a Lexington. Estuvimos dos días en Lexington y Concord (pueblo muy cercano) aprendiendo sobre la historia de la Revolución Americana, ya que estos dos pueblos son claves para entender este apartado tan importante de la cultura americana. A mí personalmente me gusta mucho saber del pasado del país de mi mujer, y me encanta visitar estos pueblos. Además en el hotel donde nos quedamos, el Inn Hasting Park, nos sentimos como reyes en una gigantesca habitación. Y para cerrar comimos de lujo en el Restaurante Bondir, con su filosofía de la granja a la mesa que tanto nos gusta.

Abby en Walden Pond, Concord, MassachusettsPara completar nuestra visita a Massachusetts, estuvimos dos días más en Boston. Las cosas qué ver en Boston son innumerables, pero sobre todo nos contagiamos de la atmósfera y el buen ambiente que se respira en esta ciudad; candidata perfecta para vivir en ella. Nos quedamos en dos hoteles diferentes, el Charles Hotel situado en Cambridge y el Charlesmark Hotel en el centro de Boston – ambos perfectos. En los dos días que pasamos en Boston cenamos en un crucero, nos montamos en el Ducky Tour, hicimos una visita guiada por Cambridge y Harvard, visitamos la Fábrica de Taza Chocolate y nos pateamos la ciudad. Además, completamos nuestra experiencia culinaria cenando en el Restaurante Beehive y nos tomamos un café riquísimo en Bom Café.

Tras los cuatro primeros días en Massachusetts, era hora de continuar nuestra ruta hacia el norte. Maine, y más concretamente Bar Harbor, fue nuestra siguiente parada. Pero antes de llegar quedaban muchas aventuras entre medias. Cabe decir, que desde Boston hacia arriba todo era nuevo para Abby también, por lo que se sumaba más emoción a este viaje. He de reconocer que conducir me fascina, y las carreteras en el norte y en la Costa Este ofrecen paisajes increíbles llenos de verde. A mitad de camino paramos en Portsmouth, lo que significaba un nuevo estado para los dos, New Hampshire.

Pedro y Abby en MaineCasi de noche por fin llegamos a Bar Harbor en Maine. Tengo que reconocer que el viaje es un poco largo hasta llegar a esta ciudad. Esto se debe a que Maine se separa en dos partes que no están comunicadas, pues bien Bar Harbor es el extremo inferior del otro lado; casi pegando a Canadá. Pero os aseguro que la ciudad merece cada milla recorrida para llegar a ella; además la carretera es muy agradecida. Para restar cansancio a nuestro viaje, nuestra amiga que nos acogía en Bar Harbor nos había preparado unos magníficos bogavantes (en Maine son muy famosos y muy baratos). ¡Qué ricos estaban!

Bar Harbor dio para mucho durante los cuatro días que pasamos allí. Además, el hecho de estar con alguien local siempre hace más fácil disfrutar una experiencia más auténtica. Vimos ballenas, visitamos una fábrica de cerveza local, comimos de lujo e hicimos deportes de aventura de todo tipo. Bar Harbor es un paraíso natural, máxime si contamos que nuestra amiga vive en pleno Acadia National Park. Su casa está a escasos metros de la orilla de una cala totalmente aislada y no frecuentada, y es allí donde tenía kayaks que utilizamos cada vez que quisimos para explorar los alrededores. También hicimos senderismo y nos faltó el paseo en bici, ¡para la próxima!

En Connecticut para la bodaCon toda la pena del mundo se acabó la segunda parte de nuestro viaje. Tocaba continuar la ruta, pero a medida que íbamosas viendo el ocaso del viaje, las energías iban disminuyendo. Nuestro siguiente destino era Providence en Rhode Island. A mitad de camino paramos a comernos un lobster roll y a visitar la ciudad de Portland en Maine. ¡Os la recomendamos porque merece mucho la pena y está en el camino sin desviarse! A media tarde entramos en Rhode Island, ¡nuevo estado! La verdad es que no nos dio mucho tiempo a ver la ciudad porque al día siguiente teníamos una boda por la mañana en Connecticut. En Danbury, Connecticut y con la boda pusimos el cierre a este viaje que nunca olvidaremos. De vuelta a Nueva York, ¡contábamos las horas hasta la próxima aventura!

Abby y Pedro en Portsmouth

Pedro y Abby en la fábrica de Samuel Adams

Pedro y Abby en Boston

Pedro haciendo kayak en Maine

Abby viendo ballenas en Maine