La Iruela, Jaén

La Iruela guarda el encanto de pueblo, con unas vistas espectaculares

Ruinas del Castillo de La Iruela, Jaén

Durante nuestra aventura por la Sierra de Cazorla, Segura y las Villas (Andalucía), tuvimos la oportunidad de perdernos durante un rato por el pintoresco pueblo de La Iruela, que se encuentra a pocos kilómetros de Cazorla, un poco antes de llegar al Hotel el Curro en Burunchel. Las vistas desde este pueblo son espectaculares y aunque la visita fue corta, nos dio tiempo a conocer sus encantos, entre los que destacamos el castillo, la iglesia y una peculiar tienda de embutidos de la que luego hablaremos.

Parroquia del pueblo de La Iruela, Jaén

Como pueblo pequeño que es, llegar en coche hasta la parte más alta del mismo hizo que tuviéramos que serpentear sus estrechas carreteras, lo cual, aunque más difícil, dota de un encanto especial al recorrido. Tras dar vueltas y vueltas para encontrar un hueco donde poder aparcar el coche, tuvimos suerte y pudimos hacerlo justo en frente de la parroquia del pueblo. Este era el límite para tener que bajar de nuevo a la carretera principal y volver a subir, ya que el resto de calles son demasiado estrechas para aparcar.

Tras bajarnos del coche hicimos una pequeña parada para contemplar y fotografiar la parroquia, que aunque sencilla nos sorprendió por su bonito campanario. Seguimos andando y respirando el ambiente del pueblo, que en esos momentos se encontraba bastante vacío y silencioso. Continuamos subiendo la colina hasta llegar a la entrada del castillo, donde cobran una entrada de 2 euros por visitarlo. Merece la pena pagar esa cantidad y ayudar a su conservación.

Comienzo describiendo la preciosa Iglesia de Santo Domingo de Silos, que se encuentra dentro del recinto y que fue construida durante la Reconquista. Nosotros solo pudimos ver los restos, ya que se encuentra totalmente en abandonada y en ruinas. No tiene techo y además ha sido invadida y dañada por la vegetación y el tiempo. Realmente es una pena que no se haya podido destinar dinero para su restauración, ya que es un buen legado de la época en la que se construyó.

Torre del Castillo en La Iruela, Jaén

La torre del castillo sí ha sido restaurada para poder subir hasta arriba del todo y contemplar las impresionantes vistas que se obtienen del pueblo y los alrededores, mientras te sientes como un caballero defendiendo su ciudad de un posible ataque colina arriba. No es difícil imaginarse esta escena cuando estamos arriba, ya que es un lugar estratégico desde el que poder vigilar, ¡no se hacían construcciones en vano en aquel entonces! Cuando nos estábamos yendo algo curioso nos llamó la atención. Junto a esta fortaleza hay una casa con su huerto, donde una señora mayor nos hizo imaginarnos otra época mientras recogía hortalizas y el silencia asolaba la zona.

La gran mayoría de veces son detalles inesperados en sitios recónditos los que te hacen saborear la esencia del pueblo más allá de sus monumentos y su historia. Quién nos iba a decir que íbamos a encontrar una pequeña tienda de embutidos, en una calle cualquiera, y que dentro nos iban a hacer sentirnos como en casa. Se trata de Pepita, que exporta a muchas ciudades sus fabulosos embutidos, hechos por ellos mismos de manera tradicional con mucho cariño en la propia tienda. ¡Y eso se nota!, ¡orgásmico el sabor del salchichón o el chorizo picante bien hecho! También venden dulces, así que nos llevamos un poco de todo aprovechando la visita.

Así que ya sabéis. Si vais a Cazorla o a la Sierra, este pueblo podéis incluirlo en vuestro itinerario. No se tarda mucho en ver, pero te ofrece lo justo para irte con un sabor de boca excepcional, aparte de unas vistas maravillosas. Ruskomendamos La Iruela con 4 boquerones y si vais por la tienda Pepita, ¡acordaros de mencionar a Rusko y El Boquerón Viajero!

Vistas de la Sierra de Cazorla desde La Iruela, Jaén

Iglesia de Santo Domingo de Silos en La Iruela, Jaén

Calles de La Iruela, Jaén

Tienda Pepita en La Iruela, Jaén

Sierra de Cazorla desde La Iruela, Jaén