Malaga

Recientemente, un llamado a sí mismo escritor experto y consultor de viajes Damian Corrigan, escribía un artículo que más allá de su contenido demagogo, me encendió como amante de los viajes que soy por su título “Peores ciudades para visitar en España”. Parto de la base de que con ese título, cualquier argumento carece de valor. Es una auténtica falta de sensibilidad viajera y de respeto, el hecho de catalogar a las peores ciudades, en vez de hacer lo contrario e intentar destacar aquellos puntos emocionales, que solo un auténtico viajero sabe absorber de cada rincón. Cada ciudad tiene cosas diferentes y fantásticas que ofrecer, y como escritores tenemos que dejar que el viajero que nos lee sea el que decida que destinos se adaptan más a lo que busca.

Comparar ciudades entre sí por puntos concretos, tratando de empequeñecer a una de ellas, no hace si no ahondar aún más en esa demagogia. Aún así, las alarmas se me encendieron del todo cuando vi que incluía Málaga en la lista como la peor de ellas. Lisa Sadleir, una amiga y compañera viajera británica afincada en Mijas, que escribe el blog Family Life in Spain, me pidió que, como malagueño, colaborara con ella para redactar un artículo que contestara a las palabras de Damian – no lo dudé ni un solo momento y aquí está el resultado “Read why Malaga is not one of the worst cities in Spain“.

Hotel AC Malaga Palacio

Antes de ponerme manos a la obra, necesité unos días para enfriar mis emociones, y poder contestar de la manera más objetiva posible a tal demagogia y carga contra mi ciudad. Lo primero que quería dejar claro es que no iba a caer en el mismo error de sacar puntos negativos de ciudades como Sevilla, Granada o Córdoba. Me encantan, mi padre, madre y abuelos son de cada una de ellas y tengo pasión por sus rincones. Creo que Málaga tiene suficiente que ofrecer como para caer en comparaciones de patio de colegio.

Algunas de estas frases demagógicas que más me llamaron la atención fueron:

  • “Malaga’s fame stems from two things – its airport and the fact that Picasso was born here.” (La fama de Málaga radica en dos factores – su aeropuerto y el hecho de que Picasso naciera aquí).
  • “Because of its airport, too many tourists end up here and don’t get to explore the rest of Andalusia’s many, many charms.” (Por culpa de su aeropuerto, muchos turistas terminan aquí y no exploran el resto de Andalucía y sus muchos encantos).
  • “Many people in Malaga who don’t know the rest of Spain so well, will tell you to miss out Segovia, or Cordoba, or Granada and visit their city instead.”(Muchas personas en Málaga que no conocen el resto de España muy bien, te dirán que te olvides de Segovia, Córdoba o Granada y visites su ciudad a cambio).

En el artículo conjunto con Lisa explico mi opinión al respecto de estas afirmaciones y otras tantas, que solo son algunas de las que el autor hace. Jamás he escuchado a un malagueño decir que no visites Granada o Córdoba (quizá haya un pique estúpido con Sevilla, pero creo que cualquiera con dos dedos de frente te dirá que Sevilla hay que visitarla también). Pero es que una cosa no quita la otra creo yo. Si hay gente que se queda en Málaga, es quizá porque vayan buscando lo que Málaga ofrece, y no quieran nada más (¿quién soy yo para juzgar como cada uno organiza sus viajes?). Aún así todo el que de mi parte ha visitado Málaga ha sido conducido a otras ciudades también y, por supuesto, ha conocido la auténtica Málaga y ha terminado enamorado. Todo esto sin entrar a valorar el patrimonio de nuestra provincia con pueblos blancos, costeros, de montaña y muchos de ellos con un valor arquitectónico impresionante.

Hotel AC Malaga Palacio

Siento muchísimo que el autor no haya podido disfrutar en mi ciudad; la verdad me apena porque considero que ha tenido mala suerte o una mala experiencia. Le invito a que la visite de nuevo y la sienta con el corazón, que se abra a su gente, que se embriague de su olor a mar y su calma, como debe hacer un auténtico viajero. A los demás que estéis leyendo estas líneas os invito a leer el artículo que he redactado con Lisa y, claro está, os animo a que viajéis siempre con el corazón abierto, que cada ciudad que visitéis (sea Málaga u otra cualquiera de las muchas maravillosas que tiene nuestro país), no solo la visitéis y os fijéis en este monumento o este otro que sale en tal guía, si no que abráis los sentidos, conozcáis a su gente, su cultura y sintáis cada minuto.