La Paradeta Sagrada Familia, Barcelona

La Paradeta Sagrada Familia merece una visita para disfrutar de su pescado fresco y del método utilizado para vendértelo

La Paradeta Sagrada Familia, Barcelona

La Paradeta Sagrada Familia es uno de esos restaurantes que te cautiva al entrar por el ambiente y lo que ofrecen. Aunque poseen cinco restaurantes (cuatro en Barcelona y uno en Sitges), nosotros visitamos el que está al lado de la Sagrada Familia. Si bien es cierto que se llena con facilidad y cada vez más atrae al turismo masivo (gracias a la fama que ha cogido y por su situación), merece la pena disfrutar de su pescado fresco diario y sobre todo con el método utilizado para vendértelo.

La Paradeta Sagrada Familia, Barcelona

Nada más entrar a La Paradeta Sagrada Familia nos encontramos un gran salón, donde te debes buscar la vida para coger un sitio. La verdad es que tuvimos suerte, ya que al entrar una mesa se estaba levantando y pudimos aprovecharnos. En el lateral hay un gran mostrador que, simulando una pescadería, te vende pescado y marisco fresco al peso. Después de elegir qué pescado queríamos y qué cantidad de cada uno (al peso), pudimos elegir cómo queríamos que nos lo preparasen (frito, plancha, con alguna salsa…)

La Paradeta Sagrada Familia, Barcelona

Se puede completar el pedido con la bebida, ensalada o complementos que quieras. El detalle de cobrarte la mayonesa no nos pareció del todo bien, pero una de las cosas que aprendimos en Barcelona es que no se regala nada. Tras haber pagado y con el número que te dan, esperas hasta que te llamen, y pasas a recoger el plato que esté listo y no la comanda completa (al dártelo te lo tachan del ticket de pedido). Podemos estar seguros de qué todo el pescado y marisco que allí se vendía era fresco y seguramente estaba muy bueno, pero nosotros sólo pudimos probar algunas cosas.

La Paradeta Sagrada Familia, Barcelona

Para empezar pedimos una ensalada para refrescarnos y unas gambas a la plancha, que al ser más rápidas de preparar nos sirvieron para esperar el resto de platos. Para continuar nos pedimos un plato de chopitos (calamaritos fritos o puntillitas) que estaban rebozados en su justa medida, haciendo una fritura no muy pesada y conservando la frescura del pescado. Por último, completamos nuestro menú con unos filetes de atún a la plancha con salsa verde y calamar a la plancha, que sinceramente todavía sigo recordando por lo buenos que estaban.

La Paradeta Sagrada Familia, Barcelona

La Paradeta Sagrada Familia, Barcelona

La Paradeta Sagrada Familia, Barcelona

Para regar esta magnífica comida elegimos un vino blanco, los cuales tienen expuestos en una vitrina ordenados por precio. Nosotros elegimos uno normal, que bien nos sirvió para completar esta velada tan divertida, en un lugar que de por sí emana festividad. La cuenta completa no superaba los 60 euros, que por lo que comimos y para 3 personas estuvo bastante bien. Estamos seguros que si os pasáis no os vais a arrepentir y seguramente os gustará la forma que tienen de combinar una pescadería con un restaurante. Ruskomendamos La Paradeta Sagrada Familia con 4 boquerones.

La Paradeta Sagrada Familia, Barcelona