Vistas desde Vella del Pantá situada en Riudecanyes

Nuestro viaje a la Baronía d’Escornalbou fue una grata sorpresa tanto a nivel gastronómico y cultural como por la amabilidad de su gente.

El año que nos casamos, justo después de la luna de miel, tuvimos la suerte de poder vivir un mes en Barcelona. Aunque pasamos mucho tiempo profundizando y conociendo bien la ciudad y no disponíamos de coche propio, pudimos hacer algunas escapadas y conocer algunos rincones de Catalunya como Tarragona, Girona, Cadaqués o Sitges. Pero Catalunya no es solo costa, aunque bien bonita que es. Lo que nos quedamos sin ver y sin duda bien merecía la pena, fueron los hermosos parajes que regala el interior de Catalunya con sus montañas y pueblos históricos.

Calles de L'Argentera en La Baronía de EscornalbouPero como se dice por ahí: ¡con esto ya teníamos una excusa para volver! Y así ha sido. Ahora sí, en nuestra segunda visita a Catalunya, hemos ido directos a disfrutar del interior. Concretamente a la Baronía d’Escornalbou, que se encuentra en las Montañas de la Costa Dorada en pleno Baix Camp de Tarragona, muy cerca de la famosa zona del Priorat. Durante tres días recorrimos sus cuatro municipios (Duesaigües, L’Argentera, Riudecanyes y Vilanova d’Escornalbou) de los que hablaremos a continuación, disfrutamos de sus tesoros gastronómicos y aprendimos de la intensa historia que ha vivido esta zona cerca de la costa.

¿Qué Ver en La Baronía d’Escornalbou?

La Baronía d’Escornalbou era una antigua baronía medieval que se creó en el siglo XII. Está ubicado a sólo 20 minutos en coche de la Costa Dorada y ofrece un paisaje completamente diferente. Lleno de paisajes preciosos y una naturaleza de innegable belleza, es el sitio perfecto para pasar un fin de semana tranquilo. Nosotros tuvimos la oportunidad de explorar cuatro pueblos preciosos durante nuestra visita.

Duesaigües, al pie de las montañas del castillo de Escornalbou.

Duesaigües en la Baronía d'Escornalbou

Durante todo este camino, tuvimos la gran suerte de contar con Mari Carmen, la guía de la Teva Ruta que conoce la zona perfectamente y que además organiza muchas actividades por la zona.

Nuestra ruta por la Baronía d’Escornalbou comienza en Duesaigües (Dos Aguas), que precisamente fue el pueblo donde dormíamos. Duesaigües es un pueblo muy fácil de pasear y que además nos regala un interesante legado histórico. Me encantó la estampa de la gente reunida en el pueblo a la antigua usanza, charlando y haciendo vida social; algo que no deberíamos perder nunca. La Iglesia de Santa María se levantó en el siglo XIV y aunque la actual ha sido reconstruida, todavía se observan los rasgos del pasado.

Otra de las joyas más interesantes de la ciudad son sus dos viaductos, que salvan los barrancos de la ciudad y que sirven de vías de ferrocarril. Durante la Guerra Civil fueron volados parte del viaducto. Es por ello que si uno los observa detenidamente, podrá ver como una parte es de diferente color a la otra. Pero sin duda, el lugar que más emoción me creó fue el Museu de l’Avi de Deusaigües (Museo del Abuelo). El hombre, con toda la ilusión, nos enseñó todos los artefactos del pasado que había ido coleccionando. Herramientas de campo, maquinaria y artilugios de la vida cotidiana que tenía allí expuestos y que bien podrían valer una fortuna.

L’Argentera, el pueblo de las minas de galena de los romanos

Calles de L'Argentera

Nuestra ruta continuó por el pueblo de L’Argentera que, según cuenta la leyenda e historia más aceptada, se llama así por las minas de galena que los romanos explotaban en la zona. Conforme seguimos el paseo me di cuenta de dos cosas: cómo se había respetado la restauración de las fachadas para que no desentonaran en el centro histórico y que casi todas las terrazas y balcones estaban llenos de flores y macetas. Además en cada calle restaurada, se podía ver entre las piedras y siendo muy sutil, el año en el que se llevó a cabo.

Riudecanyes y su impresionante monasterio-castillo

Castillo de Villanova d'Escornalbou

Riudecanyes es sin duda uno de los que mayores atractivos ofrecen desde un punto de vista turístico. Sus tres elementos más representativos son las calles, el castillo y el embalse. Las calles son peculiares porque tienen el nombre de los días de la semana excepto el jueves. Esto se debe a que el jueves se ha considerado (desde el punto de vista religioso) un día muy importante, y que por tanto no podía pertenecer solo a una parte del pueblo. La Iglesia de San Mateo también es preciosa y si subimos hasta el campanario, desde el medio podremos ver el retablo desde arriba y ya arriba del todo presenta unas vistas muy bonitas desde el campanario.

El pantano se construyó para abastecer al pueblo de agua ante la escasez a principios del siglo XX. A lo largo del mismo se puede hacer un recorrido por los molinos antiguos y así entender la importancia que ha tenido este embalse en el desarrollo del pueblo. Aunque hasta la actualidad no se había utilizado más allá que para consumo, ahora están empezando a proyectar actividades en el agua como kayak, que permitan darle un uso más activo y atractivo a la zona. En uno de los puntos se puede ver el contraste del agua azul y cerrada del pantano en contraste con el agua del mar que brilla desde lejos justo después del muro de cierre.

Y no nos podemos ir de Riudecanyes sin visitar el impresionante Castillo-Monasterio de San Miguel de Escornalbou.  Los orígenes de este castillo mezclan raíces romanas, visigóticas y sarracenas. Nosotros tuvimos la oportunidad de visitarlo de noche y quedarnos fascinados con las impresionantes panorámicas de la sierra y los distintos pueblos. Incluso si hace buen día se pueden ver Tarragona y la Costa Dorada. Una vez que entramos dentro es como teletransportarse a épocas medievales. Aquí la guía ayudó mucho a disfrutar la visita, ya que pudimos conocer leyendas e historias detrás de este hermoso lugar.

Si os queda tiempo, no os perdáis el Centro de Interpretación de los Frutos del Paisaje, donde se puede aprender sobre todo lo relacionado con las avellanas, olivos y otros frutos que hacen esta zona importante. Además de aprender, pudimos probar aceites y avellanas de la zona.

Vilanova d’Escornalbou y L’Arbocet

Vilanova d’Escornalbou se sitúa a los pies de L’Argentera, bajo la colina de Santa Bárbara. En este pueblo lo ideal es pasear y ver los contrastes de edificaciones. La iglesia parroquial de Sant Joan del siglo XVI, el Castellet o la Casa de la Vila son sus tres puntos principales. En el término de L’Arbocet sorprende ver dos torres totalmente diferentes en cuanto a forma (una es rectangular y la otra circular). En la redonda, según la tradición, era donde se hospedaba a los cristianos. Sin embargo en la cuadrada era donde los moros lo hacían.

No te vayas sin probar…(¡Los bocados deliciosos que probamos!)

Embutidos catalanes

Albóndigas y Sepia - Mar y Montaña

Cuando vamos a un nuevo lugar lo que más nos gusta (aparte de conocer la zona y la gente, es probar la gastronomía local.) Siempre intentamos preguntar a alguien del lugar dónde comer o qué pastelería es la mejor del pueblo. En este caso, no nos decepcionó la Baronía d’Escornalbou.

Avellanas en la Baronía d'EscornalbouLa gastronomía catalana es excelente y esta zona del Baix Camp no podía ser menos. La zona es conocida por su aceite de oliva, sus avellanas y sus embutidos deliciosos. Los dos restaurantes que nosotros probamos fueron El Cunirri en Deusaigües y el Restaurante El Corral en Riudecanyes. El Restaurante Cunirri es un local familiar donde probar platos tradicionales cocinados con ingredientes de la zona. Probamos una deliciosa ensalada de bacalao, una tostada de escalivada con sardinas, y cómo no: un plato de butifarra. Todo estaba más que a la altura y salimos muy satisfechos.

El Restaurante el Corral es más moderno y ofrece platos más sofisticados. Nos sorprendimos con el decorado y también con los platos bonitos que nos servilleron. Todavia podemos saborear la carrillada y el pescado que probamos. Y de postre había un dulce especial que sólo se hace en el pueblo. Era una especie de galleta que se llama “caña” porque tiene la forma de una caña de pescar. Esta cubierta en azucar y junto con el café era la guinda a una comida que ya de por sí estaba riquísima.

Una experiencia culinaria única

Quizás una de las cosas que más nos gustó de la visita ha sido poder aprender algo más sobre los alimentos típicos de la zona. Fuimos a visitar una viña escondida en las montañas.

Bodegas de Mas de Boto en AlforjaEn Alforja, dentro del Baix Camp y muy cerca de la Baronía d’Escornalbou se encuentran las viñas de Mas del Botó, que tienen denominación de origen de Tarragona.  Viajamos en 4×4 hasta allí y además de pasar y ver los molinos de viento por el camino, pudimos probar los vinos que da esa viña y ver las diferencias con el Priorat. La verdad que el vino nos gustó mucho y el punto más interesante es que es  totalmente ecológica; algo que los paneles de abeja que tienen allí pueden certificar. Además las viñas están en mitad de los montes y era una sensación espectacular poder disfrutar del vino y ver el paisaje precioso de donde viene.

Otra experiencia que ha sido único era desayunar en un campo de olivos. Nos recogieron en el hotel a primera hora de la mañana y nos llevaron hasta la finca donde un grupo de granjeros ya estaban preparados con una montaña de pan tostado, tomates de untar, y butifarra a la parrilla! Hacía un día precioso de sol y desayunar en el campo apetecía mucho. Pusieron todo en la mesa y como buitres lo atacamos! Incluso habían pescado para comer con el pan…y como no, un porrón de vino. Después del desayuno nos explicaron un poco sobre los olivos.

Escalivada en Baronía d'Escornalbou

Y para acabar nuestro conocimiento culinario del viaje disfrutamos de una cata de aceites de oliva de la zona. Nos sorprendimos un poco porque los aceites son más suaves que los de Andalucía. Estamos acostumbrados a los que pican un poco y estos aceites se notaron más suavecitos. Está bien saber que hay tanta variedad, sobretodo porque puedes tomar una decision más informada según la receta.

Para los deportistas…hay mucho!

Paseando en Bicicleta en Baronía d'Escornalbou

Paseos a Caballo en Baronía d'Escornalbou

Aparte del senderísmo (una opción más que apetecible con los paisajes tan bonitos de la zona), hay muchas opciones para practicar deporte en la Baronía d’Escornalbou. Tuvimos la oportunidad de montar en caballo (Ha sido la primera vez para Abby y los entrenadores sabían ayudarle y hacerle sentir muy cómoda durante el paseo.) Pedro se ha montado en bicicleta y aunque sólo le dio tiempo para hacer una pequeña ruta, salió encantado. Hay para todos los gustos, y con el aire fresco de las montañas, es lo que más apetece.

¿Dónde alojarse en la Baronía d’Escornalbou?

Baronía d'Escornalbou

Aunque existen diferentes opciones de alojamiento por la zona (pasando por hostales o casas rurales), nosotros os hablaremos donde nosotros estuvimos durmiendo. Se trata de la Casa Vella del Pantá situada en Riudecanyes. Con vistas al pantano y el mar de fondo, en plena naturaleza, es el lugar perfecto para desconectar y relajarse. La casa la lleva una pareja que pone todo su empeño en hacer de esta casa ecológica un hogar. Lo único malo es que la casa se alquila completa, pudiendo hospedar hasta 22 personas.

Si quieres encontrar más alojamientos disponibles en la zona, puedes entrar en este enlace.

100% Ruskomendable

No sabíamos mucho sobre esta zona interior de Catalunya cuando bajamos del AVE. Primero decir que ha sido un viaje inolvidable tanto por la comida como por la gente que conocimos y los sitios preciosos e históricos que visitamos. Creo que nunca olvidaremos de las vistas mágicas desde el castillo o las casas que parecían sacadas de un cuento de hadas. ¿Por qué ir a la Baronia d’Escornalbou? Para nosotros es sencillo. Es una zona de Catalunya muy diferente a lo que puedes ver en Girona, Barcelona y la Costa Dorada. Tendrás una experiencia auténtica, la gente es abierta y muy amable y estamos seguros de que podrás desconectar. ¿Qué más se puede pedir de una escapada de fin de semana?

Calles de L'Argentera en La Baronía de Escornalbou

Museo del Abuelo en Deusaigües

Cata de Aceites en Riusdecanyes

**A este viaje fuimos invitados por la Oficina de Turismo de Baix Camp, sin ser impuestos a ningún tipo de crítica positiva o línea editorial diferente a la nuestra. Como siempre la opinión y la experiencia es totalmente personal.