Drago Tenerife

Abby en las carreteras de Tenerife

El Norte de Tenerife es una auténtica maravilla muy diferente al sur. Nosotros recorrimos en coche algunos pueblos y quedamos fascinados con su variedad.

Icod de los Vinos

Es quizá uno de los pueblos icono del Norte de Tenerife y quizá de la isla, no sólo por su bonita arquitectura, su historia o los buenos productos que nos dieron a probar, sino por su famoso árbol: El Drago Milenario. Es curioso todo lo que rodea a este drago. Por todas las calles del pueblo se pueden ver turistas intentando alcanzar este árbol y vendedores para guiarte hasta la entrada o venderte un recuerdo del mismo.

El Drago en Icod de los VinosExisten dos formas de verlo; la primera es entrar al recinto donde se encuentra, pagar la entrada y hacerte la foto bajo el árbol. De esta forma estaremos ayudando a su conservación, eso es cierto. La segunda, y por la que optan la gran mayoría (de los que lo saben) es verlo desde la plaza del pueblo. Os podemos asegurar que es la mejor manera de verlo, ya que se ve completo y además bastante cerca. Hay un muro donde os podréis sentar y tener un recuerdo con el drago de fondo.

El resto del pueblo tampoco tiene desperdicio. Sus cuestas empedradas y sus callejuelas nos conducen hasta lugares preciosos como la Plaza de Andrés de Lorenzo Cáceres, donde se encuentra la Iglesia Matriz de San Marcos (una visita obligada). Desde esta plaza es desde donde podremos tener una magnífica vista del Drago Milenario. Las Casa de los Cáceres, antigua residencia, se ha transformado en museo para explicar la historia del edificio (es interesante acercarse). El Convento de San Francisco, el Ayuntamiento y la Plaza de la Pila completaron nuestro recorrido por este bonito pueblo.

Aunque lo que más nos llamó la atención al pasear por sus calles, fue la cantidad de comerciales intentando que entráramos a sus tiendas. Para ello no dudaron en ofrecernos regalos o productos para probar. La miel con el queso con un buen vino nos terminó convenciendo y formó parte de nuestro viaje de vuelta. Ruskomendamos una visita al pueblo con 4 boquerones.

Garachico

Garachico, TenerifeEn el poco tiempo que tuvimos para hacer una parada en este pequeño pueblo de la costa tinerfeña, nos llevamos una gran impresión. Las vistas desde la parte más alta, con el Océano Atlántico de fondo, fueron un momento de relax imprescindible para un viaje de luna de miel como el nuestro. Sus playas, de tipo empedrado y sin mucho espacio, estaban repletas de gente buscando un espacio diferente donde bañarse.

Uno de los atractivos más curiosos de este pueblo se encuentra dentro de la Parroquia de Santa Ana, donde su Cristo de la Misericordia destaca por estar hecho de caña de maíz. Fue realizado por los indígenas mexicanos en el siglo XVI, que utilizaban esta técnica para que sus iconos pudieran ser paseados sin suponer mucho esfuerzo. Ruskomendamos un alto en el camino para visitar Garachico con 4 boquerones.

El Tanque

A decir verdad, de este pequeño pueblo sólo visitamos dos cosas muy concretas: un precioso mirador y su divertido centro de camellos. El mirador se encuentra en la misma carretera, que desde la costa, una vez entrados en el término de El Tanque, nos lleva al Camello Center. Ya habíamos comprobado antes la maravillosa sensación de ver Tenerife desde las alturas, pero no nos cansábamos de hacerlo. En este mirador improvisado no había nadie, por lo que la tranquilidad era absoluta para contemplar tanta belleza.

Abby y Pedro en Camello CenterTras un largo rato de carreteras sinuosas llegamos por fin al Camello Center. La verdad es que la idea era muy apropiada para una luna de miel, algo diferente, original y para nada esperado. Tras colocarnos nuestras chilabas y esperar a que el turno anterior terminara, nos dirigieron al que sería nuestro camello. El resto de parejas se iban sentando en su camello y el monitor encargado de dirigirlos a todos, ató cada uno al siguiente para comenzar la marcha.

El lugar es un entorno natural con una granja, muy seco y con muchísimo calor en el mes de julio. La gracia real es la experiencia de montar en camello, ya que tras 15 minutos de ir montados en el camello alrededor del recinto, se acaba todo. Es bastante gracioso observar como el camello intenta hacer lo que le da la gana y fastidiar al camello de delante. Nuestro camello tenía pinta de ser el más travieso. Ruskomendamos esta experiencia y visitar Camello Center con 4 boquerones.

Punta de Teno

Era nuestro objetivo real de esta ruta, ya que nos habían dicho que era una maravilla natural. Como su nombre bien indica se encuentra en una de las puntas de Tenerife. Cuando sigues la carretera del Norte, llega un momento en el que la carretera se corta y un gran cartel te indica que continuar es bajo tu responsabilidad y muy peligroso. La duda fue bastante grande ya que una luna de miel debía tener algo de emoción aventurera y nos habían asegurado que merecía la pena. Por otro lado, nuestro grado de responsabilidad nos advertía de no seguir.

Punta de Teno, TenerifeTras unos instantes de duda, una pareja de alemanes que salía con su coche nos sugirió que no había nada de peligro y que fuéramos, ¡dicho esto allá fuimos! La verdad es que los carteles no faltan a la verdad y con lluvia debe ser algo imposible. La carretera (por llamarlo de alguna manera) está llena de piedras y el túnel final es no apto para claustrofóbicos, apenas cabe un coche en altura y anchura y es totalmente oscuro.

Desde luego que tras pasar este momento de tensión (por otro lado es necesario de vez en cuando enfrentarse a lo desconocido con precaución), podemos decir que toda duda quedó despejada. La maravilla natural de la que nos habían hablado era real, habíamos llegado al fin del mundo. Un paraje protegido, con unas vistas impresionantes y una naturaleza muy característica. El sonido del oleaje golpeando las rocas y la sensación de que nadando no llegarías a ninguna parte, nos adentraron totalmente en una sensación de calma interior. Ruskomendamos con un Boquerón de Oro vivir esta experiencia y perderte un rato en Punta de Teno.

 

Cada pueblo del Norte de Tenerife imprimió un carácter diferente y nos regaló estampas únicas. De todas formas, como habéis podido ver, uno de los puntos imprescindibles para visitar los pueblos y la isla en general, es alquilarse un coche para poder recorrer Tenerife entera y no perderse ningún detalle. Así lo hicimos nosotros, y de no haber sido así, nos hubiéramos perdido alguna de las experiencias que encontramos en estos cuatro pueblos. Además, la carretera es un nexo de unión perfecto entre estas joyas de Norte de Tenerife, haciendo que cualquier punto del viaje sea motivo de pararse a investigar.

Nuestro coche durante la ruta en Tenerife

Conduciendo por las Carreteras de Tenerife

Camello Center en el Tanque, Tenerife

Abby en Punta de Teno, Tenerife

**Este post ha sido patrocinado por thrifty.es, sin ser impuestos a ningún tipo de crítica positiva o línea editorial diferente a la nuestra. Como siempre la opinión y la experiencia es totalmente personal.