Casa Del Abuelo, Madrid

A falta de pan, buenas son gambas

Casa Del Abuelo, Madrid

La Casa del Abuelo abrió sus puertas en el año 1906 en el centro de Madrid, no demasiado lejos de la Puerta del Sol, en la Calle de la Victoria. Esta taberna se ha convertido en un buen sitio para parar y tomar un vino tinto dulce y una tapa de gambas. A lo mejor os parece un poco extraño que una taberna se especialice en gambas, pero hay una razón histórica detrás. Por lo visto, en los años antes de la Guerra Civil española, ofrecían bocadillos junto con su vino, pero con la guerra y la falta del dinero, la familia decidió resolver el problema comprando gambas a un buen precio y ofreciendo los mariscos a la parrilla. En cuanto al vino dulce, es una tradición que viene de los años 50 cuando la familia empezó a comprar su vino de una bodega en Alicante y fue tan exitoso que la gente empezó a llamar al vino sencillamente “El Abuelo.”

Casa Del Abuelo, Madrid

Hoy en día, cuando pasas por el escaparate de vidrio de La Casa del Abuelo, lo primero que notas es que no hay sitio donde sentarse. Hay que comer y beber de pie. De hecho, la taberna original se ha extendido y ahora hay tres locales en la zona cerca de la Plaza de Santa Ana y la Puerta del Sol en Madrid. Empujas la puerta y el aroma de gambas a la parilla, gambas al ajillo y gambas gabardinas te envuelve.

Casa Del Abuelo, Madrid

Ahora que con el olor de las gambas se te ha hecho la boca agua, el próximo paso es encontrar un pequeño rincón donde situarte. Hay varias mesas pequeñas diseñadas para apoyar tu vaso y un pequeño plato con las deliciosas gambas, y si tienes suerte, puedes coger una mesa para ti. Nosotros colgamos los abrigos en los ganchos que hay justo debajo de la mesa y al poco apareció un camarero para tomar nota. Como era La Casa del Abuelo (o como alguien lo había traducido al inglés: The Grandfather´s House), pedimos un vino dulce del abuelo. El vino dulce está muy rico emparejado con una tapa de gambas saladas. Probamos las gambas banderillas. El plato recibe su nombre porque las gambas vienen en palitos y parecen las banderillas usadas durante una corrida de toros. Pero no hay que preocuparse por el nombre- estas gambas empanadas son ligeras y vienen con una salsa para mojar que pica solo un pelín.

Casa Del Abuelo, Madrid

Mientras comes tus gambas, y disfrutas saboreando el vino, no puedes dejar de imaginar cómo empezó este bar hace más de 100 años. Hay algo auténtico sobre la experiencia de estar de pie con tus amigos disfrutando de tu vino dulce. Es casi como ser miembro de un club dedicado a mantener las tradiciones, recordar lo importante – la familia, los amigos y la buena comida, y el centro de Madrid. En las paredes hay fotografías en blanco y negro del local hacía años y se nota que, sorprendentemente, no ha cambiado tanto. Bueno, a lo mejor, el hecho de que ahora los turistas también saben de este lugar delicioso. Cuando estuvimos nosotros, había dos turistas japonesas que nos pidieron una foto con sus gambas a la plancha. Pero también es verdad que hay muchos madrileños que frecuentan este bar bien establecido para tomar un vinito antes de comer un domingo soleado o cuando quedas con amigos después de trabajar.

Casa Del Abuelo, Madrid

Ruskomendamos una visita a La Casa del Abuelo con 4 boquerones para cualquier persona que busca una experiencia auténtica en el centro de Madrid. Evoca el Madrid de años atrás, y una tradición que, a pesar de la fama y la expansión de la taberna, vale la pena preservar.