Abby y Paula visitando la Fundación Juan March en Madrid

La Fundación Juan March Madrid fue la primera experiencia artística de Paula. Se trata de un espacio para promover la cultura humanística y científica.

Cuando conocí a Pedro vivía en el Barrio Salamanca compartiendo un piso grande con tres chicas (dos españolas y otra estadounidense como yo.) Desde la calle Padilla, para descansar de los libros del Máster, muchas veces fui a tomar un café o a pasear por la zona. Habría pasado por la Fundación Juan March seguramente cada semana durante esa época pero jamás me di cuenta de lo que era. Desde fuera el edificio me parecía un espacio de oficinas con una escultura curiosa en la entrada para darle un toque moderno. Jamás me habría imaginado que aquel edificio fuera un centro cultural tan interesante. Si nos adelantamos en el tiempo unos 8 o 9 años llegamos al día de hoy y resulta que la Fundación Juan March fue la primera experiencia artística que hemos tenido con Paula.

La Fundación Juan March es de acceso gratuito, lo cual nos atraía ya que no sabíamos si tendríamos que escaparnos del museo si a Paula le daba por llorar. La idea de la fundación, creada por Juan March Ordinas, es promover la cultura humanística y científica en España. El día que lo visitamos había una exposición de arte asiático que se titulaba: “El principio Asia. China, Japón e India y el arte contemporáneo en España (1957-2017)”. Dicen que los niños tan pequeños no ven en colores, sino en blanco y negro y que responden a las formas fuertes, patrones y líneas. Si es así, no podríamos haber escogido mejor exposición para introducir a Paula al mundo del arte.

Pedro, Abby, Paula y Pam visitando la Fundación Juan March en Madrid

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

La exposición contaba con obras de más de 60 artistas que habían trabajado en España y cuyo arte estuvo vinculado de alguna forma con el de Asia o la India. Había arte de todo tipo: escultura, dibujo, pintura, fotografía y una mezcla de medios. Lo que me resultó fascinante fue ver las conexiones entre culturas. Por ejemplo, disfruté mucho visitando el Museo Tàpies en Barcelona, pero nunca habría asociado ese artista con las obras asiáticas. Al verlo en yuxtaposición se notaban las similitudes y bases comunes no sólo entre Tàpies y el arte asiático, sino entre otros artistas conocidos como Miró o Sauro. El espacio del museo es bastante grande y tardamos más de media hora deteniéndonos delante de los cuadros y comentando sobre los colores y formas, además de los detalles universales en la representación de la vida y las emociones.

Además de la exposición de arte del momento, nos dimos cuenta de que en la Fundación Juan March se puede disfrutar de ciclos de conciertos que muchas veces compaginan con la exposición artística del momento. En este caso, durante el mes de marzo podríamos haber asistido a conciertos del “Oriente y la música occidental.” También hay otros conciertos a lo largo del mes, conferencias, conversaciones y cine. Lo mejor es consultar su web para ver el calendario del mes ya que la oferta cultural es bastante variada.

Si tienes ganas de volver hacía otra década, puedes bajar la escalera con alfombra gruesa color café, su pasamanos ancho y dorado y llegar a la planta sótano donde tienen una cafetería que parece sacada del principio de los años ochenta. El día que visitamos el museo estaba lleno y no nos apetecían mucho las opciones del menú del día, pero la verdad es que me entraron ganas de tomar algo en la barra y sentirme parte de ese ambiente aunque fuera durante un rato. Algo me dice que Paula con menos de un mes de vida en ese momento habría protestado también, así que otro día será.

Pedro, Abby, Paula y Pam visitando la Fundación Juan March en Madrid

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Además del museo en Madrid, la Fundación Juan March también patrocina dos museos más: el Museu Fundación Juan March en Palma y el Museo de Arte Abstracto Español en Cuenca. Casualmente ayer en una comida una amiga nuestra, ésta estaba recomendando el Museo de Arte Abstracto a mi madre que está aquí de visita desde los Estados Unidos. La verdad es que pinta bien y nos encantaría visitar el museo en Palma también. Si no vives cerca de ninguno de los tres centros culturales también se puede disfrutar de las propuestas del museo a través de su web, ya que ofrecen audio de los conciertos, conferencias y conversaciones. Es una auténtica pasada y me alegro de haberlo descubierto tras tantos años.

Si vas con niños recomiendo mirar la web antes y preparar un poco tu recorrido por la exposición ya que puede llegar a cansar a los artistas más pequeños. También conviene llevar un cuaderno y unas ceras para poder “interactuar” con el arte. Además nos regañaron por sacar fotos dentro de la galería, así que la idea de dibujar tu experiencia puede llegar a ser una actividad familiar para todas las edades que ayude incluso a los mayores a desconectar un poco de los Instagram stories y los móviles.

Es buena idea visitar la Fundación Juan March en los meses del buen tiempo ya que tienen un jardín de esculturas que es perfecto para poder acercar al arte en el aire libre, cosa que no siempre permiten los museos. Paula todavía es muy pequeña, pero me encanta la idea de los conciertos relacionados con la exposición de arte y también la oportunidad de disfrutar de las charlas en otro horario gracias a la web. Dios sabe que no siempre podemos escaparnos a las 19h un miércoles para escuchar una conversación intelectual, pero igual el domingo por la mañana con el café mientras los demás siguen dormidos llega a ser una auténtica delicia.

¿Habéis ido a la Fundación Juan March alguna vez? ¿Qué os ha parecido?

Escultura exterior en la Fundación Juan March en Madrid

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero