La Ruta de la Rioja Alavesa organiza cada fin de semana el Enobús, una completa experiencia guiada que combina bodegas, pueblos e interesantes historias.

La primera vez que supimos del Enobus de la Ruta del vino de la Rioja Alavesa que organiza junto a Thabuca Wine Tours me pareció una idea fantástica. ¿Un autobús que me llevara a varias bodegas en la famosa región de D.O. Rioja con cata y visita guiada incluida? ¡Pintaba de lujo para un sábado! El autobús tiene varios puntos de recogida en Bilbao, Vitoria, Eibar, Bergara, Arrasate, Labastida y Laguardia, así que es la excursión perfecta de un día tanto para locales como para visitantes. Nosotros cogimos el Enobus en Labastida con la idea de pasar la tarde explorando el pequeño pueblo medieval de Laguardia.

Listos para comenzar la experiencia Enobus

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Hacía un día perfecto para nuestra experiencia del Enobus; mañana soleada con una brisa ligera y cielos azules. Mientras el conductor nos llevaba como un experto por las carreteras del campo entre Labastida y la primera parada, nuestra guía de Thabuca nos iba explicando un poco sobre la región de D.O. Rioja. Lo primero que aprendimos fue algo que parece simple, pero que la gente confunde aún: no todos los vinos de D.O. Rioja vienen de la Comunidad Autónoma de La Rioja. La D.O. Rioja se refiere a la región que también incluye parte del País Vasco y Navarra, así que pasamos la mañana viajando entre comunidades y pueblos separados por el Río Ebro. No sólo eso, sino que no todos los vinos de D.O. Rioja son iguales. El sabor puede variar bastante dependiendo de la región donde se produzca. De hecho, ni siquiera se hace la vendimia al mismo tiempo (en la parte sur de la región la primavera y el verano llegan antes, así que la cosecha también).

Pedro en la Rioja Alavesa

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

El Enobus paró delante lo que parecía una enorme caja de cristal justo al lado de un cartel de carretera, que nos informaba de que nos encontrábamos en La Rioja Alavesa (País Vasco). Ante nosotros estaban las Bodegas Baigorri, también conocidas como las “bodegas de la gravedad.” Las bodegas son muy modernas y fueron construidas unos 32 metros por debajo de la tierra adaptándose a la topografía de la zona. Así que la “caja de cristal” sirve más bien como zona de recepción con vistas inmejorables de las viñas. Nuestra guía de Baigorri nos recogió en la entrada y nos llevó para descubrir dónde hacen la magia.

Bodegas Baigorri en el Enobús

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

La razón por la cuál se conocen como las “bodegas de la gravedad”, es porque usan su arquitectura única para mover el vino y las uvas usando la gravedad. En lugar de bombas y máquinas para mover todo como en otras bodegas, usando este método durante el proceso de realización del vino, se consigue evitar dañar las uvas más de lo necesario. Otro aspecto interesante de la bodega es que fue construida pensando en los visitantes. Toda la zona de producción está rodeada de rampas para dar buena vista de lo que está pasando incluso durante la vendimia o cuando las máquinas están en uso.

Probando vinos en la Bodega Baigorri con el Enobús

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Probamos un vino blanco y otro tinto de las Bodegas Baigorri. Aunque a lo mejor no sería el vino que hubiera elegido, era suave y gustó a muchos. Nos dieron una pequeña tosta con jamón y otra de atún para acompañar el vino (¡y menos mal porque no queríamos salir demasiado contentillos a las 11:30 de la mañana!) Pedro y yo nos escapamos al balcón que tenía vistas de las viñas y hacía de escenario perfecto mientras saboreábamos el vino y disfrutábamos del sol de primavera. Ni que decir tiene que nos volvimos a montar en el autobús un pelín más “felices.”

La visita de Bodegas Baigorri con el Enobús

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

El autobús nos llevó por un camino más largo hasta la siguiente bodega. La idea era poder pasar y contemplar las vistas del famoso complejo hotelero de la bodega Marqués de Riscal. El edificio es una monstruosidad o una maravilla de la arquitectura según la forma en la que lo mires. El arquitecto Frank Gehry diseñó este edificio para representar la identidad de Marqués de Riscal: una cinta morada para representar el vino, una cinta dorada para representar la malla que usan en sus botellas y una cinta de plata para representar la tapa. Es un sitio realmente espectacular y llevaba tiempo queriéndolo ver por fuera. Solo puedo imaginarme cómo serán las habitaciones del hotel por dentro.

Vistas de Marqués de Riscal Hotel diseñado por Frank Gehry

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

La segunda bodega que visitamos fue Bodegas Estraunza, también en la Rioja-Alavesa. Es una bodega familiar con una arquitectura sencilla. De hecho si no la conoces es posible que pases por alto esta bodega. Cuando paró el autobús en la puerta, ya sabíamos que sería una experiencia radicalmente diferente a las Bodegas Baigorri. Entramos por lo que parecía ser una casa reconvertida con decoraciones de madera, mientras el guía nos explicaba la historia y el proceso de cómo hacen sus vinos. El primer Crianza fue vendido en el 1992 (de la cosecha del 1989). A pesar de ser una bodega más joven, tienen varias décadas a sus espaldas y un trato exquisito y familiar.

Probando vinos en Bodegas La Estraunza

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Tras el tour por la bodega nos pusimos “serios” y probamos dos de sus vinos. La mayoría de la gente no asocia los vinos blancos con la D.O. Rioja. Esto es, en parte, porque los vinos tintos son tan populares, que las bodegas empezaron a poner más énfasis en estos que en los blancos. Ahora la tendencia está empezando a cambiar y nos alegra, porque el vino blanco de Bodegas Estraunza estaba fantástico junto con el queso local y el pan cateto que nos ofrecieron. También probamos el Crianza, uno de los vinos más populares de la bodega. Lo que más me gustó de esta cata fue que me sentí como en familia. Estábamos todos de pie alrededor de una mesa grande, probando los vinos y picando algo mientras charlábamos sobre el vino, los preciosos paisajes y cualquier tema. Si no fuera por el horario del Enobus, ¡podríamos haber pasado toda la tarde allí!

Comiendo en Laguardia después del Enobús

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Una vez montados de nuevo en el autobús, nos dirigimos hacía Laguardia para comer y pasar la tarde explorando este pueblo medieval. Estaba la opción de acabar la experiencia del Enobus en Laguardia o en Labastida, y la guía de Thabuca se despidió de nosotros recordándonos que cogiéramos el autobús a las 18:30 (y que no nos esperaría si llegabamos tarde). Si tienes tiempo, Pedro y yo recomendamos pasar la tarde en Laguardia.

Comimos en el Hotel Restaurante Marixa. El sitio tiene vistas espectaculares del paisaje y la comida es tradicional y deliciosa. El mismo dueño nos atendió y nos hizo sentir como en casa. Luego, con la tripa llena y tras escondernos de una tormenta de lluvia inesperada, tuvimos un par de horas para explorar Laguardia. Es un pueblo lleno de calles pintorescas, un famoso reloj con figuritas que salen a “bailar” cada hora y vistas impresionantes desde los antiguos muros de la ciudad. Laguardia también es conocida por sus túneles subterráneos, construidos para proteger a los residentes de posibles ataques, y que ahora acogen varias bodegas de vino locales. Así que, si quieres, puedes seguir tu tarde catando más vinos.

Visitando Laguardia con el Enobús

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

El Enobus de la Ruta de la Rioja Alavesa es una forma genial de pasar un sábado y visitar un par de bodegas sin tener que preocuparte por conducir tras probar demasiados vinos. También es una opción muy económica (alrededor de 30 euros por persona con las catas y el autobús incluido, dependiendo del lugar de origen). Es verdad que las visitas se hacen en castellano, pero las guías de Thabuca hablan inglés. Así que, si no te importa perderte una parte de la explicación del experto de cada bodega, estás más que bienvenido al tour y puedes preguntar lo que necesites al guía de Thabuca. Las visitas se ofrecen entre marzo y noviembre y cada fin de semana se visitan bodegas distintas. Por eso, ¡puedes apuntarte las veces que quieras para convertirte en un auténtico experto de los vinos D.O. Rioja! ¡Lástima que no vivimos más cerca!

El Enobús

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Fotos con licencia (by-nc-nd).
Foto portada (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero