Portada Florencia La Toscana

Que Florencia sea hoy una de las ciudades con más patrimonio artístico del mundo se lo debemos en gran parte a la Familia Medici, ¿queréis saber por qué?

Motivos para realizar una visita a Florencia hay muchos, pero si hubiera que elegir un único nombre propio para hablar de Florencia ese sería sin duda el apellido de una familia: Medici. No se entiende la historia de la ciudad sin tener presente a esta poderosa dinastía, que no solo hizo grande a Florencia en sus tres siglos de intermitente presencia en algunos periodos, sino que supo colocarse en algunos de los tronos más importantes de la Europa del Renacimiento, como Francia, con la famosísima reina Catalina, madre de tres reyes de Francia y de una reina de España, que fue Isabel de Valois, o incluso el trono de San Pedro, donde llegaron a sentar a 4 Papas de su estirpe.

Pasear por Florencia se convierte a menudo en un paseo por la historia de la familia, porque no queda prácticamente lugar en la ciudad donde los Medici no hayan dejado su sello. Y lo podremos reconocer por su omnipresente escudo. El escudo con unas esferas, que pueden variar en cantidad, pudiendo ser 9, 7 ó 6 esferas, y sobre cuyo origen tenemos muchas teorías: bien las píldoras de unos médicos (Medici en italiano), las monedas de unos banqueros o bien las gotas de sangre que salpicó el gigante Mugello muerto heroicamente por un valiente miembro de la familia. Estas ¨palle¨(pelotas en italiano), o más bien el sustantivo que las nombra, se convirtieron en el seudónimo de todos aquellos florentinos que en algún momento mostraron su simpatía hacia los miembros de esta riquísima familia, por otra parte, no siempre populares entre sus conciudadanos.

Sacristía nueva de Míguel Ángel

Foto (by-sa) Aleksandr Zykov

Si hubiera que elegir un recorrido para seguir las huellas de los Medici, y recorrer algunos de los rincones más hermosos de la ciudad mientras vamos descubriendo la historia de la familia, una de las opciones más interesantes para visitar Florencia sería, sin duda, la siguiente:

Palacio Medici-Riccardi

Este palacio señorial, imponente mole, es una de las joyas de la arquitectura del Renacimiento. No podemos dejar de visitar en el interior su maravillosa Capilla de los Reyes Magos, de Benozzo Gozzoli.

Cosme I de Juan de Bolonia

Foto (by-sa) Dennis Jarvis

San Lorenzo

Iglesia de familia y lugar de reposo eterno para gran parte de sus miembros. No hay que dejarse engañar por la austera fachada sin terminar, porque el interior es sublime; visita obligatoria sus Capillas Medici con la Sacristía Nueva. Míguel Ángel creó aquí una de las obras maestras de la historia de la escultura, las tumbas de Lorenzo y Julián de Medici.

Catedral de Santa María de la Flor

Es testigo de uno de los episodios más trágicos y famosos del Renacimiento italiano: la conjura de los Pazzi. Los Pazzi, poderosa familia rival de los Medici intentaron asesinar a Julian y Lorenzo, los dos hermanos varones de la familia. El primero morirá y el segundo, que consigue salvarse milagrosamente, será implacable en la venganza de su hermano.

Palazzo Vecchio y Plaza de la Signoria

Más que un palacio, es una verdadera fortaleza. Significó la sede del poder de la ciudad por siglos y de la República; cuando los Medici llegan al poder, deciden convertirlo en su residencia. No había mejor manera de hacerle ver al pueblo de Florencia que la República había muerto y el poder político correspondía, ahora sí, a la familia Medici. La plaza es un verdadero museo al aire libre y sus estatuas una sutil metáfora de la política florentina. Y como no, las esculturas que representan a Cosme I, primer Gran Duque de la Toscana, representado como Neptuno y como un triunfante caballero, no faltan en este escenográfico espacio.

Corredor Vasariano

¿Por qué caminar entre el pueblo si podemos caminar por encima? Eso pensó Cosme de Medici cuando encargó este pasillo aéreo a Giorgio Vasari, el cuál lo construyó en solo 5 meses para unir el Palacio Viejo con el nuevo palacio de familia, Palacio Pitti. ¡Todo un lujo!

Palacio Pitti y Jardines de Boboli.

Se trata de la última y mayor residencia de familia. El palacio más grande de Florencia y una de las residencias nobles más importantes del mundo. Pocos palacios pueden jactarse de tener en su interior no uno, sino cinco museos, reuniendo obras maestras de artistas tan importantes como Caravaggio, Tiziano, Rafael o Velázquez. Sus jardines, son uno de los tesoros mejor guardados de la ciudad.

Y por supuesto no hay que olvidar que Florencia, una de las ciudades del mundo con mayor patrimonio artístico monumental, debe una inmensa parte de esa fortuna a esta familia, especialmente a la última de la Dinastía, Ana María Luisa. Ésta, sin descendencia y en un acto de amor y extrema generosidad hacia la tierra de sus antepasados, legó todo el patrimonio acumulado durante siglos por los Medici a la ciudad de Florencia. Solo puso una condición: que no saliera de la ciudad y fuera para uso y disfrute no solo del florentino, sino también del visitante. Así que no nos queda otra que agradecérselo y muy sinceramente.

Ponte Vecchio en Florencia

Foto (by-nd) R. Melero