Nuestra experiencia personal con lo qué ver en Florencia principalmente en un fin de semana, que es el tiempo que nosotros estuvimos en esta imponente ciudad.

Cuando en julio conocimos que Booking nos regalaba un viaje a donde quisiéramos en Europa, pensamos en Italia, y más concretamente en algo que llevábamos mucho tiempo queriendo hacer: hacer una ruta en coche por la Toscana. Pero ir a esta región italiana, además de vinos, carreteras interminables llenas de curvas y paisajes y pueblos de cuento con una inagotable historia, significa también abrir los cinco sentidos y dejarse llevar por el encanto de una ciudad como Florencia. Si a eso añadimos que una de nuestras mejores amigas estaba pasando allí un mes, esta parada era más que obligatoria.

Nos gustaría agradecer al blog Girl in Florence porque nos ayudó mucho durante nuestro viaje a buscar lugares con encanto y rincones únicos, tanto en Florencia como en otras ciudades.

Nuestra llegada a Florencia, primeras horas

Piazza della Signoria en Florencia

Nuestro viaje desde Málaga en avión fue bastante tranquilo. Con una escala en Zurich, sobre las 7 de la tarde llegábamos a la capital florentina. Básicamente, además del taxi que son unos 25 euros, existen dos formas de llegar al centro de Florencia desde el aeropuerto. Una de ellas es con la empresa Volainbus que son 6€ por trayecto y que se coge a la salida del aeropuerto. La otra, que tiene más truco y más complicada de llegar, es en autobús urbano y son 1,5€ (se coge en Via Pratese 10).

Vistas de Florencia

En la ida llegamos al centro en Volainbus y tras pararnos en las estación de trenes fuimos directos al hotel Palazzo Graziani. Andar por las calles fue una sensación maravillosa (quitando que tras días de mucho calor nos empezó a diluviar; pero tenía su encanto igualmente). Nuestras primeras imágenes de las calles empedradas y el Duomo nos dejaron con muchas ganas de dejar las cosas y aventurarnos a descubrir Florencia. Estas primeras horas nocturnas siempre nos gusta explorar sin rumbo concreto, empezar a sentir la ciudad y cómo no, cenar en un buen restaurante.

Calles de Florencia

La Florencia más artística y arquitectónica

David de Miguel Angel en Florencia

Florencia es una ciudad donde podrías pasar meses e incluso años y nunca terminar de conocer bien todo lo que ofrece. No os vamos a engañar, el tiempo que estuvimos es insignificante para la grandeza de la ciudad. Aún así, tuvimos la oportunidad de ver algunos rincones imprescindibles que todo visitante debería irse conociendo. Como mencionamos en otro artículo, para conocer la Florencia más arquitectónica decidimos contratar un tour con Walks of Italy, ya que queríamos exprimir el tiempo que teníamos.

Cúpula del Duomo de Florencia

En él visitamos la Galleria dell’Accademia donde se encuentra el famoso David de Miguel Ángel, el impresionante Duomo, el Baptisterio con la puerta dorada que se encuentra en frente, caminamos por la Piazza della Signoria donde se encuentran numerosas estatuas y el Palazzo Vecchio, conocimos la historia del Ponte Vecchio y por último hicimos un completo recorrido del Uffizi donde se pueden contar numerosas obras de artistas como Raphael, Michelangelo, Botticelli o Da Vinci.

Ponte Vecchio

La visita guiada fue por la mañana y la tarde la dedicamos a pasear tranquilamente por las calles florentinas con nuestra amiga que conoce la ciudad, con la idea de estar relajados y realmente sentir aquello que viéramos. Así una de las primeras cosas que hicimos por la tarde fue tomarnos un Spritz en la Piazza della Republica. En la Piazza della Republica antiguamente se encontraban el Mercato Vecchio, la Loggia del Pesce y el gueto de Florencia. Hoy es un lugar precioso con una noria en medio y cafeterías alrededor frecuentadas por escritores. Reconocemos que es cara la experiencia, pero a veces las vistas y el momento pagan con creces ese precio.

Duomo de Florencia desde el hotel

Si tenéis más tiempo para descubrir la ciudad, podréis visitar auténticas maravillas como el Palazzo Pitti (precioso palacio del siglo XV que sirvió de base militar para Napoleón), Boboli Gardens que se encuentran junto al palacio, el Palazzo Strozz con impresionantes exposiciones internacionales, así como numerosos museos, galerías, plazas y palacios que podrían tenerte viviendo años en la ciudad. Si queréis conocer más a fondo qué ver en Florencia, os dejo el link de Girl in Florence.

La imponente Florencia nocturna

Atardecer en Florencia

Uno de los recuerdos más bonitos que guardo de Florencia, fue cuando tuve la oportunidad de perderme solo por las nocturnas calles de Florencia, cámara en mano. Abby se quedó con su amiga tomando algo en un bar y yo quise conectar con la ciudad sin que nadie más nos interrumpiera. Poder sentarme, tumbarme si era necesario y buscar el mejor ángulo, la mejor luz y la instantánea que más sentimiento me produjera. Comencé mi recorrido en el Ponte Vecchio reflejado en el Río Arno que si ya es bonito de día, aún más o les de noche.

Vistas desde Ponte Vecchio de noche

Callejeé por las sinuosas calles del centro hasta toparme con el Ufizzi y más adelante con la Piazza della Signoria. Allí estaba la fuente de Neptuno, el Palazzo Vecchio y Loggia dei Lanzi donde se podían ver, de forma gratuita, numerosas esculturas de un valor incalculable. Allí me tumbé en medio de la plaza, con los turistas pasando a mi alrededor como si no existieran y capturando una parte de todo el señorío que este rincón ofrece. Desde aquí me fui al Duomo, que es igual de imponente a la luz de la luna. Terminé mi recorrido fotografiando las calles y la Piazza della Republica para acabar de nuevo en el Ponte Vecchio.

Disfrutando de la gastronomía en Florencia

Spaguettis Bolognesa

 

 

La Toscana es conocida por su fabulosa gastronomía, y Florencia como no podía ser de otra forma nos permitió disfrutar de ricos platos. Sin lugar a dudas, el lugar donde almorzamos que más nos gustó fue Alimentari Uffizi. Se trata de una pequeña tienda de ultramarinos donde nada más conocer al dueño ya quieres comer allí. Su hijo, quien tiene una granja, le proporciona los productos frescos, que él vende y también sirve con cariño. Pasamos un almuerzo genial, cargado de emociones y conexiones con el lugar (que el vino ayudó a potenciar).

Spritz en Piazza della Republica, Florencia

 

Por supuesto, existen numerosos restaurantes donde comer pizzas, pastas o incluso tomar el brunch, pero ninguno de los demás donde estuvimos merecen mención especial. Por eso, porque nos gusta compartir solo lo que nos enamora, os dejamos como recomendación la primera. Para desayunar encontramos otro rinconcito de esos que nos gusta: con encanto, llevado con cariño y con excelentes productos. Su nombre es Caffè Brunellesco.

Brunellesco Café en Florencia

Ir a la Toscana y no hablar de cafés y helados es un sacrilegio. Y afortunados nosotros encontramos dos rincones para cada una de esos manjares. El mejor café que probamos en Florencia (estoy seguro de que los hay mucho mejores, pero éste daba la nota) fue en Caffè Rivoire en la Piazza della Signoria. Otro que también nos gustó fue Caffè Gilli en Piazza della Republica. Para helados probamos los de Gelateria Perché No, que estaban riquísimos y más casi a 40 grados que estábamos; una alto en el camino muy necesario. Nos hubiera encantado probar más sitios, pero en este viaje no nos dio más tiempo ya que nuestra ruta por la Toscana continuaba.

 

Gelateria Peché No, Florencia

Alojarse en Florencia con vistas al Duomo

Palazzo Graziani Florencia

No siempre uno tiene suerte donde se aloja y más en ciudades como Florencia. Pero en esta ocasión las estrellas se alinearon y no pudimos salir más contentos de la experiencia en Palazzo Graziani. Nos tocó una habitación desde la que pudimos ver el atardecer sobre el Duomo y la comodidad fue la nota común de nuestras noches aquí. Además el edificio es histórico y el personal muy agradable.

Si queréis ver otras opciones para vuestra estancia en Florencia, aquí os dejamos el link donde analizar todas.  

Calles de Florencia de noche