Ciudad del Vaticano, Roma

La Ciudad del Vaticano (Roma) ofrece, de manera ostentosa, un incalculable patrimonio artístico, histórico y arquitectónico

Ciudad del Vaticano, Roma

La Ciudad del Vaticano es un microestado europeo que se encuentra dentro de la ciudad de Roma. Nos quedamos asombrados con la cantidad de riqueza artística, arquitectónica y también económica que pudimos encontrar (solo la que está a la vista). Durante la visita estos fueron los puntos que vimos y sobre los que narramos nuestra experiencia: Plaza de San Pedro, Basílica de San Pedro y la Cúpula, los Jardines Vaticanos, Los Museos Vaticanos y la Capilla Sixtina.

Ciudad del Vaticano, Roma

Plaza y Basílica de San Pedro

Comenzamos caminando por la majestuosa Via della Conciliazione,una calle comercial y residencial mandada construir por Mussolini en 1936, y que supuso una gran polémica por el desplazamiento de la gente que allí vivía. Esta calle comienza en el Caste lSant’Angelo y te prepara, viendo la línea de los edificios y comercios que allí hay, para entrar en una de las plazas más ostentosas y detalladas de Roma: La Plaza de San Pedro (Piazza San Pietro). Es interesante empezar por esta avenida porque estaba pensada para entrar a la plaza dejando la Basílica de frente y pudiendo contemplar así su gran belleza.

Una vez dentro de la Plaza de San Pedro los ojos se te van a cada rincón de la misma. Sus columnas, el obelisco, sus esculturas y por supuesto la gran Basílica que encontramos presidiéndola. La Plaza de San Pedro, una de las obras maestras proyectadas por el arquitecto Bernini,está rodeada por columnas que contienen en su parte superior hasta 140 estatuas de diferentes santos. Es impresionante observar con detalle cada una de éstas para darnos cuenta del nivel de perfección y armonía que alcanza todo aquí. En su centro se erige un gigantesco obelisco de 25 metros, traído desde un circo romano en Egipto. Es aquí también donde el Papa realiza sus multitudinarias misas que muchas veces se han podido ver por televisión.

Ciudad del Vaticano, Roma

Puede que por la época que fuimos o por suerte, entrar a la Basílica de San Pedro(Basilica Sancti Petri), no nos supuso ninguna espera y pudimos hacerlo directamente. Una vez dentro mi mente era incapaz de empaparse de toda la belleza artística y arquitectónica que allí se podía contemplar. Se me hacía difícil imaginar como un espacio de culto podía concentrar tanto en cada uno de sus rincones. Para describirla completamente se necesitarían innumerables artículos y para ello ya existen documentos y referencias en Internet, sin embargo me gustaría destacar lo que más me llamó la atención.

Ciudad del Vaticano, Roma

La primera curiosidad, basada en la creencia popular, es que la Basílica de San Pedro no es la Catedral de Roma, sino que lo es la Archibasílica de San Juan de Letrán. Por otro lado, bajo la Basílica se encuentran las grutas vaticanas, donde se encuentran enterrados todos los papas, incluyendo, según se cree,a San Pedro (la entrada es gratuita). Desde la parte superior, en la ubicación de la tumba de San Pedro hay una bronceada macchina (ese día aprendí lo que era) que señala el lugar del santo. En frente de ésta encontramos el altar mayor con una paloma presidiendo y que marca un curioso camino con las basílicas del mundo a una distancia proporcional a la que se encuentran de Roma. Esto se puede ver en el centro rodeado de unas barandillas y con círculos de distinto tamaño que representan a cada una de las basílicas.

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La Cúpula y los Jardines Vaticanos

Por último, dentro de la Basílica, me gustaría destacar que, si tenéis tiempo, subáis a la cúpula para contemplar una maravillosa panorámica de Roma. Se puede subir andando todo o cortar un poco por ascensor (2 euros por ahorrarnos un 200 escalones, de 5 euros pasó la entrada a 7 euros). Cuando llegamos arriba andamos literalmente por la cúpula y lo notamos porque teníamos que torcernos para seguir adelante. Al salir las vistas son espectaculares y se puede observar desde otra perspectiva, la grandeza de Roma. Además del mirador externo, al subir a la cúpula se puede ver la Basílica por dentro desde arriba y la verdad que impresiona. Salimos de la Basílica y visitamos los Jardines Vaticanos, paseando un poco por su naturaleza, aunque no nos parecieron tan llamativos y se pueden apreciar bien desde la cúpula.

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Los Museos Vaticanos y la Capilla Sixtina

Para finalizar, el lugar estrella del Vaticano, y desde luego que lo reflejan bien en el precio: Los Museos Vaticanos. Nuestra experiencia visitando los museos ha sido una mezcla de sensaciones ya que comenzamos la visita corriendo bajo la lluvia para encontrar un cajero automático.Parece mentira que no acepten tarjeta de crédito y se tenga que pagar en efectivo. También señalar que es aconsejable gastarse algo más y sacar la entrada por Internet (16 euros en la puerta por los 20 euros que vale online) porque si no estaréis horas y horas esperando para entrar.

Aquí se abre un gran debate, ¿merece o no merece la pena pagar por entrar? Mi opinión es que si realmente te interesa el contenido de sus museos o tienes especial ganas de ver la Capilla Sixtina sí merece la pena, pero si prefieres ver y gastar el dinero en otras cosas en la ciudad, tienes de sobra para elegir. La cantidad de reliquias y objetos (incluso expoliados de Egipto) que allí se pueden encontrar es impresionante y cada sala es un museo en sí misma, que podría ser analizado durante horas. La Capilla Sixtina se encuentra al final de los Museos y es sencillamente espectacular. Hay unos bancos donde te sientas a contemplarla con detenimiento (sin poder hacer fotos). Ahora solo tocaba buscar “La creación de Adán”, la más conocida imagen del fresco.

Ciudad del Vaticano, Roma

En resumen, no cabe duda que la Plaza de San Pedro y la Basílica merecen una visita, máxime siendo gratis. La subida a la cúpula nosotros la ruskomendamos, pero tienes que estar en forma o tomártelo con calma. Por último la Capilla Sixtina y los Museos Vaticanos si tienes tiempo merece la pena pagar por verlos, pero si prescindieras de ellos Rusko no se enfadaría. Ruskomendamos la visita a la Ciudad del Vaticano con 5 boquerones por su valor histórico y artístico. Pero eso sí, despejad la mente para absorber los infinitos detalles que podréis ver.

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