Una ruta en coche por la Toscana recorriendo bellos paisajes y disfrutando del vino y la gastronomía. Te contamos qué ver en La Toscana.

Una ruta en coche por la Toscana siempre había sido uno de nuestros sueños. Recorrer sus verdes paisajes, disfrutar de su gastronomía y sus vinos, aprender sobre la historia y arquitectura de ciudades como Florencia o Siena o perdernos por muchos de los preciosos pueblos del interior era algo que teníamos que hacer en algún momento. Y parece que la suerte se alió con nosotros durante un viaje que hicimos a Madrid para asistir a una presentación de Booking. Allí hicieron un concurso y Abby se llevó el primer premio. Podíamos construir el viaje que quisiéramos, donde quisiéramos en Europa y contando con hoteles y avión. ¡Era el momento!, ¡íbamos a vivir una semana en la Toscana!

Ruta en coche por la Toscana

Florencia, primera parada en la Toscana

En la preparación del viaje contamos con la ayuda de booking.com que nos asistió reservando los hoteles que nosotros elegimos y haciéndose cargo de los vuelos. El primer vuelo con Swiss Airlines salió del Aeropuerto de Málaga y haciendo escala en Zurich llegó a Florencia a las 7 de la tarde. Nuestra primera parada, como no podía ser de otra forma fue esta maravillosa ciudad cargada de arquitectura, historia, gastronomía y calles empedradas. Hay mucho qué ver en Florencia, y quizá el tiempo que estuvimos que fueron dos días no fue suficiente, pero al menos intentamos aprovecharlo a tope.

Vamos a recorrer la Toscana

En primer lugar decidimos coger un tour con Walks of Italy para ver toda la parte arquitectónica de Florencia y comprender mejor el significado de las grandes obras que contiene. Lo que más me impresionó, más de lo que esperaba, fue observar el David de cerca. ¡Qué definición de detalles! Fue todo un acierto coger el tour y nuestra guía Teresa supo no solo enseñarnos lo que íbamos buscando, si no además hacerlo de forma divertida. El resto del tiempo que tuvimos lo dedicamos a saborear las calles, a ir engrasando el paladar y prepararnos para lo que se nos venía encima.

David de Miguel Angel en Florencia

Comienza nuestra Ruta en Coche por la Toscana

 

 

Pedro y Abby en La Toscana

Pues sí, tengo que reconocer que no pudimos esperar y tras adentrarnos en las verdes praderas de Chianti, nuestra primera parada de la ruta en coche por la Toscana fue para degustar vinos. En la Azzienda Agricola Il Palagio en la localidad de Panzano en Chianti nos esperaba Gioia, una chica súper agradable que nos enseñó la viña y nos explicó todo acerca de sus vinos y productos ecológicos. Lo mejor fue la historia de como su familia había ido levantando el sitio, muy personal todo. Como no podía ser de otra manera nos dio a degustar los vinos que tienen, así como su queso (¡todavía se me saltan las lágrimas recordando el momento!). En Chianti también vimos otros pueblos como Panzano o Greve, todos llenos de luz y color que nos hacían querer continuar nuestro viaje.

Monteriggioni

Nos habían hablado maravillas del siguiente pueblo que visitamos, Monteriggioni. A primera vista es cierto que nos impresionó ver una ciudad medieval totalmente amurallada y conservada en un estado excelente. Al entrar, esperábamos una ciudad donde veríamos gente viviendo y una vida casi medieval en pleno siglo XXI. A cambio la encontramos muy preparada para el turismo y falta de las emociones que nosotros buscamos, aunque sí es cierto que como ciudad no, si la tomamos como monumento en su conjunto es impresionante.

Siena

En Siena pasamos la primera noche de nuestro viaje en coche por la Toscana. Nos hospedó como si fuera nuestro hogar Lorenzo, que montó su B&B en la que anteriormente fue su casa cuando era chico. Siena es una ciudad sorprendente, llena de pequeños callejones empedrados que uno no sabe si tienen salida por el otro lado. Las vistas desde lo más alto de la puerta de la que iba a ser nueva catedral son sencillamente impresionantes (casi mejores que la de la Torre del Mangia me atrevería a decir). ¡Y qué decir de su catedral en blanco y negro!

Colle di Val dElsa

Antes de dirigirnos a San Gimignano desde Siena, hicimos una pequeña parada en Colle di Val d’Elsa. Inesperado destino que se cruzó en el ascenso hacia la colina donde está el otro pueblo. Pero si algo tiene viajar en coche por lugares como la Toscana, es encontrarte con pueblos como éste, sacados de otro siglo y donde parece que el turismo no ha llegado aún. Dejarse llevar por sus calles, solo hay que hacer eso.

San Gimignano

Gelateria Dondoli, San Gimignano

Ahora sí llegamos a San Gimignano, del que nos habían hablado maravillas. Y buena razón que tenían porque es un pueblo que a pesar de estar superado por el turismo, sabe conservar bien su autenticidad haciéndote sentir en otra época. Además de pasear por sus calles lógicamente, entrada obligada es el Museo de la Tortura donde se representan numerosos artefactos reales así como explicaciones. Por la noche, antes de irnos y de casualidad para poner la guinda, disfrutamos de un concierto en la plaza principal mientras nos tomábamos un helado de limón y vino blanco de la Gelateria Dondoli; ganadora del mejor helado del mundo (¡casi nada! :D).

Volterra

Volterra fue uno de los pueblos de nuestra ruta en coche por la Toscana que más nos emocionó. Nos hubiéramos quedado más tiempo de haberlo sabido, porque desde luego que tiene para enamorar. Sus edificios, callejones, colinas, el anfiteatro romano, las ruinas etruscas y su comida (¡madre mía los crostinis y el vino del pequeño bar Sapore di Toscana!, ¡mandadnos más a Málaga si nos estáis leyendo!).

Livorno

Con Livorno queríamos poner la nota diferente, haciendo escala en algún sitio de la costa de la Toscana. Aunque tenía rincones curiosos como el paseo marítimo o el barrio de Venecia, me recordó un poco a la Málaga abandonada antes de que comenzara a renovarse y convertirse en la preciosa ciudad que hoy es.

Torre de Pisa

Cerca de Livorno estaba nuestra parada para esa noche: Pisa. Esta ciudad nos sorprendió positivamente porque la gente nos comentaba que solo tenía la torre. Es una ciudad muy agradable de pasear por las calles, con iglesias y edificios que conservan su pasado. Además, fue aquí donde superamos cualquier helado que hemos probado nunca. El de limón y el de café de la Gelateria De’ Cotelli (¡viajaría a esta ciudad aunque solo tuviera este helado!).

Plaza de Lucca

De Pisa a Lucca solo tardamos 20 minutos, pero el contraste entre ambas ciudades es grande. Allí conocimos a Paolo en un pequeño restaurante donde comimos de lujo (La Tana del Boia). Éste llamó personalmente a un amigo suyo que tenía una bodega en Montecarlo (en dirección hacia Florencia). Y así, tras visitar el Museo Puccini en Lucca, continuamos nuestra ruta marcada por la siguiente parada que Paolo nos había puesto.

Pedro y Abby en La Toscana

La Tenuta del Buonamico en Montecarlo nos hizo un tour y nos dio a probar todos sus vinos (¡probamos un espumoso que quitaba el sentido!). Nuestra ruta acababa de nuevo en Florencia, donde llegamos de noche para al día siguiente tomar el avión de vuelta a Málaga. Ha sido un viaje impresionante, cargado de buenos momentos, de romanticismo, de lujos gastronómicos y excelentes vinos. Un viaje de esos que se recuerdan toda la vida. No hace falta decir que ruskomendamos, no solo visitar, si no tomarse un tiempo para hacer una ruta en coche por la Toscana.

Tomando vino en La Toscana

Donde alojarse en La Toscana: Los hoteles que elegimos nosotros

Desayuno en Five Roses

  • Palazzo Graziani, Florencia. Un palacete histórico situado a 10 minutos andando del duomo y con unas vistas impresionantes. Un sitio cómodo, relajado y donde nos trataron de lujo. Lo ruskomendamos con 5 boquerones.
  • Ai Canapi, Siena. Se trata de un B&B llevado con ilusión por Lorenzo y su novia. De hecho fue la casa de Lorenzo anteriormente y nosotros dormimos en el que fue su cuarto de pequeño. Ni que decir tiene el mimo con el que nos trataron. Lo único que está andando a unos 20 minutos del centro histórico, pero a cambio aparcar es muy fácil y la zona es muy tranquila con restaurantes donde comer. Lo ruskomendamos con 5 boquerones.
  • Five Roses, Pisa. Otro B&B, ésta vez dirigido por una encantadora mujer que nos hizo sentir como si nuestra madre nos hubiera invitado a su casa, ¡literalmente! Preparó unos 5 bizcochos para desayunar y todo tipo de cosas para el buffet. El cuarto encantador y el trato maravilloso. Está a unos 20 minutos del centro histórico, pero nuevamente aparcar es fácil. Lo ruskomendamos con 5 boquerones.

Dónde comer en La Toscana: Los restaurantes que probamos y ruskomendamos

Crostinis y vino en Sapori de Toscana en Volterra

  • Alimentari Uffizi, Florencia (un ultramarinos con embutidos de su propia granja).
  • Osteria del Buon Governo, Siena (buenísimos los gnocchis).
  • Trattoria da Giacco, San Gimignano (para un buen atardecer en el pueblo).
  • Sapori di Toscana, Volterra (lugar encantador con crostinis y vinos de la zona).
  • Ristorante Galileo, Pisa (especialidad en pastas con pescados y mariscos).
  • La Tana del Boia, Lucca (especialidad en bocadillos y embutidos).

Pizza

Ristorante Galileo, Pisa

Heladerías y Cafeterías que ruskomendamos

Caffè Brunellesco, Florencia

 

  • Caffè Brunellesco, Florencia (para desayunar en Florencia).
  • Caffè Gilli, Florencia (para tomar algo con vistas a la Piazza de la República).
  • Caffè Rivoire, Florencia (excelente café).
  • Gelateria Perché No, Florencia (muy buenos helados).
  • Gelateria Dondoli, San Gimignano (Crema de Santa Fina mejor sabor de la Toscana 2015 y Campeones del Mejor Helado del Mundo en el 2006, 2007, 2008 y 2009).
  • Gelateria De’ Cotelli, Pisa y Lucca (la mejor heladería que hemos probado nunca).
  • Pasticceria Barone, Colle di Val d’Elsa (excelentes canolis y helados).

Helados

Canolis en Colle di Vals dElsa

Viñas que visitamos en La Toscana

Uvas

Viñedos de Il Palagio

  • Azienda Agricola Il Palagio, Panzano en Chianti (Ecológica).
  • Tenuta del Buonamico, Montecarlo (afueras de Lucca).

Atardecer en Florencia