Gotemburgo, Suecia

Seguimos descubriendo la ciudad de Göteborg y lo que la noche ofrece

Gotemburgo, Suecia

En el artículo anterior acabamos comiendo “Choklad”. Desde allí caminamos hacia el Museo de Arte de Göteborg localizado en Götaplatsen. La plaza es imposible de olvidar, así como que está situada al final de una de las principales calles de Göteborg, Kungsportsavenyn (La Avenida de la Puerta del Rey). Hay una estatua de Poseidón en el medio de una fuente, donde éste sujeta lo que parece un pez en una mano y una concha en la otra. En el interior del museo podremos encontrar galerías de techos altos repletas de obras de artistas nórdicos. Hay también una impresionante colección de arte contemporáneo y arte marginal. Me quedé realmente impactada con la exhibición de arte marginal que se exhibía, así como una exhibición de fotografía que tenían cuando yo fui.

Para esta hora ya estaba hambrienta y deseaba poder conocer lo que estuviera comiendo. Paré en una cadena que vendía bocadillos, muy similar a Rodilla en España, para comer algo. No quería comer mucho porque había quedado con mi amiga y sus amigos para beber algo y tomar el típico “smorgasbord” sueco, a la salida del trabajo sobre las 17:30. Continué hasta la plaza del mercado llamada “Saluhallen”, que era aparentemente el lugar para comprar cualquier clase de producto exótico en Göteborg. Sin embargo, lo que más me impresionó fue la gran variedad de pescado. Algo similar al número de productos del cerdo que podemos encontrar en España, o los solomillos de ternera que podríamos encontrar en los mejores mercados de Nueva York. También encontramos puestos donde podías comprar algo de comer, como en el Mercado de San Miguel de Madrid, así como otros puestos vendiendo toda clase de comida (queso, frutas, verduras, etc.) Era a la vez algo familiar y extraño. Supongo que eso es lo que nos llama siempre la atención de un mercado- un sitio conocido, pero lleno de productos nuevos y diferentes para probar.

Gotemburgo, Suecia

Justo detrás del mercado estaba lo que yo entendí que se llamaba la Iglesia del pescado. En el exterior había una escultura de algunos hombres vendiendo y comprando pescado. Esta “iglesia”, que se encontraba cerca del río, estaba situada sobre una estructura rectangular. Más tarde aprendí que este edificio no era del todo una iglesia, sino un mercado de pescado. Por lo visto la gente empezó a llamarla “Iglesia del pescado” porque el edificio se parecía a una iglesia gótica. Data del 1874 y reflejaba, obviamente, un importante comercio en la ciudad.

Gotemburgo, Suecia

Caminé un poco antes de pararme en la Catedral Domkyrkan, la cual parecía bastante normal en mi opinión, pero que actualmente es la sede de la Diócesis de Suecia en Göteborg y data del siglo 17. Es interesante destacar la diferencia de una simple estructura y las catedrales que eran construidas de manera elaborada en España. Estoy pensando, por ejemplo, en catedrales como la de Sevilla, Granada o León. A pesar de esto, hay algo bonito en lo sencillo, y por el valor histórico vale la pena visitar la Catedral. En este instante era momento de dirigirme a la universidad donde había quedado con mi amiga y sus amigos (todos estudiantes de doctorado de química) para saber lo que realmente era un “smorgasbord”.

Gotemburgo, Suecia

Cogí el tranvía hasta la Universidad y caí en la cuenta de que era muy similar a los campus universitarios americanos con edificios para los diversos departamentos, la asociación de estudiantes, grandes caminos con gente paseando, lugares para aparcar la bicicleta, etc. En resumen, no tenía nada que ver con el edificio principal de la Universidad de Sevilla situado en una antigua fábrica de tabaco, o inmenso campus de la Universidad Complutense en Madrid. Esto era mucho más funcional en tanto a que las cosas estaban todas en la misma zona, más o menos.

Gotemburgo, Suecia

Desde aquí fuimos un gran grupo a lo que parecía un pub. Al entrar lo primero fue, como siempre, buscar una mesa. El camarero nos trajo las bebidas, y luego nos dio los platos. Era como si estuviésemos en un buffet chino, pero toda la comida era sueca. Cogimos nuestros platos y permanecimos en cola para llenar los platos de varios tipos de comida. Había pasta, pescado, verduras, ensalada y luego postres. La cantidad de comida fue impresionante en comparación a lo que pagabas cuando pedías la bebida. Así comprobé por qué esta tradición se hizo popular. Lo que más difícil para mí fue la hora tan temprana de la cena. En España la gente suele cenar más tarde, especialmente los fines de semana (sobre las 10 de la noche) y allí estábamos a las 6 de la tarde comiendo un plato lleno de comida con un vaso de vino blanco. Tras un día tan completo decidimos volver a casa temprano y mi amiga y yo pasamos lo que quedaba de la velada poniéndonos al día en su piso y planeando lo que haríamos el día siguiente.

Gotemburgo, Suecia