Toledo, una ciudad mágica

Toledo es una ciudad llena de misterio. Durante este recorrido de fin de semana, pudimos conocer sus rincones, sus leyendas mágicas y por qué es conocida como las ciudad de las 3 C’s.

Ir directamente a dónde alojarse en Toledo

Los dos primeros viajes que hice a Toledo fueron excursiones de un día desde Madrid. Fui por medio de un programa para estudiar en el extranjero en el verano de 2002, con el calor seco y sofocante del verano español. Mi segundo viaje fue en la primavera de 2003, con mis padres. En ambas visitas recorrimos las calles medievales, sacando fotos con nuestras cámaras ¡que todavía (ojo) usaban carretes! Había visitas rápidas a la sinagoga, la catedral y mucha admiración por las obras del Greco, junto con las tiendas de recuerdos llenos de espadas. Recuerdo que uno de mis amigos de la universidad quería comprarse una, hasta que vio el precio (y entonces pensó mejor lo que diría en la aduana a la vuelta a los Estados Unidos). Sin embargo, hace poco, Pedro y yo reservamos dos noches en Toledo para ver lo que ofrecía la ciudad más de una década después.

Día 1:

11:00 h – Madrid a Toledo

Estación de trenes de Toledo

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Hay varias opciones para ir a Toledo desde Madrid. Una de las formas más fáciles es en autobús o tren. El autobús sale de la Plaza Elíptica y tardas algo menos de una hora. El tren sale de la estación Puerta de Atocha y tardas unos 40 minutos. Soy muy fan de los viajes en tren ya que es algo muy caro en los EE.UU. y siempre me parece muy especial atravesar el paisaje por las vías. La estación de trenes de Toledo también es muy bonita y merece la pena visitarla por sí sola. Tiene un techo de madera oscura de estilo mudéjar con vidrieras y candelabros de hierro forjado. No me sorprendió nada ver que muchas de las personas al bajar del tren se paraban a hacer una foto.

Estación de trenes de Toledo

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

La última opción para llegar a Toledo es en coche. Nosotros elegimos esta otra alternativa más que nada porque vivimos en Madrid y nos gusta conducir para así disfrutar del paisaje. Además nos dio más libertad en cuanto a nuestro itinerario. Tardas más o menos una hora (dependiendo del tráfico). Sin embargo, en este caso, hay que pensar en el aparcamiento. Nuestro hotel tenía un acuerdo con el parking Corralillo de San Miguel, al lado del Alcázar, y fue fácil encontrarlo con el GPS. Además no tuvimos que navegar por las calles estrechas de la ciudad, así que recomendamos esta opción si tu hotel no tiene su propio parking.

12:00 h – Check in en el hotel

Vistas desde el balcón del hotel de Toledo

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Para nuestro viaje a Toledo disfrutamos de una situación un poco especial porque aprovechamos una caja de experiencia que recibimos como regalo de Navidad. Nuestro hotel tenía una decoración sencilla pero estaba muy bien ubicado, a solo una manzana de la catedral. Dicho eso, te animo a buscar un hotel cerca del centro de la ciudad, porque Toledo es una ciudad llena de cuestas. Pasamos mucho tiempo paseando por las calles y fortaleciendo nuestros muslos. ¿La moraleja? Si tu hotel está en la parte más baja de la ciudad, a lo mejor te encuentras haciendo “senderismo” para llegar a las principales atracciones.

13:00 h – Recoger la Toledo Card y Comida

Abby en una calle estrecha de Toledo

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Antes de llegar a Toledo decidimos comprar la Toledo Card. Hay varios packs disponibles (algunos incluyen el viaje en tren desde Madrid, así que si decides viajar en tren ¡es buena idea mirar esa opción!). Nosotros elegimos la Essential Toledo Card que incluye la entrada a la catedral con visita guiada, la Iglesia de Santo Tomé, donde puedes ver uno de los cuadros más famosos del Greco, la Sinagoga de Santa María la Blanca y el Monasterio de San Juan de los Reyes. La Toledo Card nos costó 23 euros mediante compra online y así te evitas hacer cola en todas las visitas. En nuestro caso diría que las colas no presentaron problema ninguno, pero si visitas Toledo en temporada alta, entiendo su utilidad. Puedes recoger la Toledo Card en la estación de trenes o en la Plaza Zocodover.

Plaza de Zocodover en Toledo

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Para comer nuestros amigos nos recomendaron un bar de tapas que se llama Tornerías. No está lejos de la Plaza Zocodover y su especialidad son las tapas típicas de la zona, como venado y callos. También hay más opciones, todas clásicas y caseras. En verano tienen una terraza, así que puedes elegir comer dentro o fuera. Si no te apetece comer de raciones tienen un buen menú del día. Eso sí, las raciones son generosas, así que hay que ir con hambre.

15:00 h – Visitando el Barrio Judío

Casa Museo El Greco

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Después de comer fuimos a visitar la judería y el Museo del Greco. El museo no está incluido en la Toledo Card, pero merece la pena visitarlo. El edificio mismo es un palacio reformado del siglo XVI de estilo renacentista. Fue el marqués de la Vega-Inclán quien compró los edificios y los llenó de piezas del siglo XVI. El museo mismo tiene obras del Greco y de sus seguidores, como Luis Tristán, Murillo y Valdés Leal. Esperábamos ver más obras del Greco mismo, pero el museo fue muy interesante y nos ayudó a entender cómo trabajaba el artista en Toledo.

Obra de El Greco

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Arte de El Greco en Toledo

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Sugerimos la opción de la entrada combinada para el Museo del Greco y la Sinagoga del Tránsito con su museo sefardí. La entrada combinada solo vale cinco euros y la sinagoga es preciosa con su decoración de yeso. La arquitectura de estilo mudéjar es lo primero que notarás al entrar en la antigua sinagoga, pero el museo lo lleva un paso más allá con su Museo Sefardí y su Jardín de la Memoria donde puedes aprender sobre la historia de los judíos y de la presencia judía en España. Es un sitio ideal para ir con niños porque hay muchas exposiciones visuales explicando las tradiciones religiosas.

Museo Sefardí de Toledo

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

17:00 h – ¡Hora de merendar!

Tetería en Toledo

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Paramos en una pequeño local para tomar algo tras visitar los dos museos. Se llamaba la Tetería Dar Al Chai y pedimos dos batidos de fruta, aunque había opciones para tomar té, dulces o batidos de otros sabores. El interior está decorado con azulejos y arcos hechos al estilo marroquí. Es un sitio perfecto para recargar las pilas por la tarde.

18:00 h – Una visita rápida a la Sinagoga de Santa María la Blanca

Sinagoga de Santa María la Blanca

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Esta visita es rápida ya que la sinagoga no tiene museo, sólo es el templo antiguo. Dicho eso, nos gustó esta sinagoga con su diseño más sencillo, un poco más que la sinagoga del Tránsito. Por alguna razón nos era más fácil imaginar cómo la gente de la comunidad venía a rezar allí. La visita está incluida en la Toledo Card y aunque pone que sólo dispones de 24 horas para usarla, la mujer que nos dio los pases nos aseguró que no había problema ninguno si hacíamos las visitas durante los siguientes días.

19:00 h – Visita guiada del Toledo mágico

Cueva durante el Tour Nocturno Mágico en Toledo

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Para nuestra primera noche en Toledo decidimos apuntarnos a una visita guiada que contaba la historia de la ciudad relacionada con la magia y las brujas. Reservamos el tour con una empresa que se llama Rutas de Toledo y nos sorprendió con las anécdotas interesantes sobre las brujas y la gente que venía a Toledo a estudiar magia. Ni Pedro ni yo habíamos asociado la ciudad con la magia en el pasado, pero por lo visto había una escuela de magia y la gente venía de otras partes de Europa para pedir ayuda a las brujas. Incluso ahora mucha gente en Toledo y en zonas de alrededor dicen que son capaces de dar y quitar el mal de ojo. Sin embargo, lo mejor del tour es el final, cuando visitamos una cueva debajo de una casa residencial del barrio. En el pasado la cueva fue usada para practicar magia, como un búnker y refugio durante la Guerra Civil Española y hasta como un sitio para tertulia de artistas en el siglo XX.

21:30 h – Cena

Cena en La Clandestina en Toledo

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Caminando por el centro de Toledo encontramos un restaurante precioso que se llama La Clandestina. Con un patio detrás y un ambiente artístico, nos alegró encontrar un rincón tan romántico en Toledo. La comida era de estilo mediterráneo, con una presentación muy bonita y mucho sabor. Pedro y yo compartimos varios platos y no pudimos resistir la tarta de limón para el postre. Fue el final perfecto para nuestro primer día en Toledo.

Día 2:

9:00 h – Desayuno

Empanada de pisto Santo Tomé

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Nosotros desayunamos en el hotel, pero si estás buscando una buena pastelería, recomendamos una en la Plaza Zocodover que se llama pastelería Santo Tomé. Paramos luego para tomar algo a media mañana y tienen opciones dulces y saladas. Yo pedí el pepito de chocolate relleno de nata y cubierto de chocolate, y Pedro pidió salado con la empanada de pisto. Ambas elecciones fueron acertadas.

10:00 h – Visita a la Iglesia de Santo Tomé

Catedral del Toledo entre sus calles

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Esta visita está incluida en la Toledo Card y es muy rápida porque en realidad solo estás entrando a la iglesia para ver en el altar El entierro del conde de Orgaz, la obra maestra del Greco. Aprovechamos el tiempo entre el desayuno y el tour gratuito para tachar esta visita de nuestra lista. Está un poco alejado del centro, pero la caminata merece la pena y si tienes la suerte de llegar antes que los grupos turísticos que vienen en autobuses desde Madrid, a lo mejor incluso tendrás el espacio para ti solo. ¿Lo malo? No se puede sacar fotos dentro de la iglesia, así que tendrás que creernos que la obra es fenomenal.

11:00 h – Visita gratuita

La misma empresa con la que hicimos el tour de Toledo mágico también hace un tour gratuito cada mañana a las 11 h. El tour no tenía temática, pero paseamos por Toledo con la guía durante dos horas viendo los sitios más importantes y aprendiendo a través de anécdotas locales. Fue una forma divertida de aprender algo más sobre las calles que pisamos.

13:00 h – Una comida temprana

Ensalada que nos tomamos en Toledo

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Para comer probamos un sitio que, sin saberlo, era de la misma gente que abrió La Clandestina. Se llama La Malquerida de la Trinidad. Buscábamos un sitio un poco menos tradicional para tomar algo ligero, porque hacía mucho calor a pesar de ser principios de octubre. Yo pedí la ensalada Thai con gambas, frutas tropicales, cacahuetes, lechuga y una vinagreta a base de salsa de soja. Pedro pidió las migas que estaban buenas pero llenaban más. Tienen la opción de un menú del día y hay opciones para los que son más tiquismiquis (o si viajas con niños, tipo pizza o pasta) además de los platos tradicionales de la zona como migas o carcamusas (un potaje de carne de cerdo con patatas y otras verduras).

14:00 h – Visita al Monasterio de San Juan de los Reyes

Monasterio San Juan de los Reyes en Toledo

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

El monasterio está ubicado a unas manzanas de la sinagoga de Santa María la Blanca, pero no nos dio tiempo de visitarlo el primer día, así que volvimos en el día 2. Está incluido en la Toledo Card y el monasterio tiene una audioguía que bajas en una aplicación gratuita en el móvil. Ha sido útil tener una visita semiguiada por el monasterio, para saber algo más sobre lo que estábamos viendo. Lo que más me ha gustado ha sido el patio, que puedes visitar desde la planta baja y también subir al balcón para verlo desde arriba. El monasterio iba a ser el sitio de entierro para los Reyes Católicos pero al final decidieron enterrarlos en Granada.

Patio interior del Monasterio en Toledo

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

15:30 h – Visita guiada de la Catedral de Toledo

Interior de la Catedral de Toledo

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Tras ver el monasterio fuimos hasta la catedral donde teníamos prevista una visita guiada que empezaba a las 16 h. Tuvimos que entrar en la pequeña tienda de recuerdos al otro lado de la calle para canjear nuestra Toledo Card y saber dónde encontrar el guía. La visita fue rápida pero nos dio la oportunidad de ver los puntos más importantes de la catedral y preguntar cualquier duda. Después de la visita pudimos quedarnos todo el tiempo que quisimos para sacar fotos y visitar la catedral y su patio. Es una de las catedrales más grandes de España y hay que admitir que impresiona y merece la pena la visita tanto por dentro como por fuera.

17:00 h – Café y hora de comprar mazapán de las monjas

Antes de volver al hotel para descansar decidimos que necesitábamos una parada para un café. Encontramos el bar Il Cappuccino gracias a sus buenas críticas en internet y fue el lugar perfecto para un chute de cafeína. Luego otra paradita en las monjas de San Clemente para comprar mazapán. Se supone que aquí es donde inventaron el mazapán y se puede comprar cualquier día menos Navidad, Año Nuevo y Reyes. Es el regalo perfecto para llevar a la oficina o para la familia, ya que no se pone malo.

18:30 h – Momento de relajación en el hotel

Disfrutando de las calles de Toledo

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Tras un largo día visitando Toledo decidimos que habíamos ganado un poco de tiempo para descansar y una ducha relajada antes de la cena.

20:30 h – Cena en Toledo

Es verdad que los restaurantes de Toledo se llenan antes en Toledo que en Andalucía y en otras partes de España. A lo mejor solo ha sido nuestra percepción, pero salimos del hotel sobre las 20:30h con la idea de llegar al restaurante sobre las 21h para cenar. Como hemos mencionado en nuestro post sobre La Clandestina, nos gustó tanto la primera noche que repetimos la segunda noche, pero eso no quiere decir que os vamos a dejar sin recomendación. El bar que queríamos probar se llama La Flor de la Esquina, pero estaba cerrado con un evento privado. Dicho eso, unos amigos nos han asegurado que las tapas están riquísimas y el precio está muy bien.

22:30 h – Un paseo nocturno por Toledo y una copita

Después de cenar Pedro y yo paseamos por las calles vacías de Toledo. Era como ir hacia atrás en el tiempo y ver cómo era una ciudad de la Edad Media. Encontramos una colina empinada con unos bares universitarios para tomar algo, aunque un sitio realmente único es el Círculo de Arte, un bar situado dentro de una antigua iglesia en la Plaza San Vicente. Nos encantó la idea de reutilizar un edificio histórico para convertirlo en otra cosa moderna como es el caso del Círculo de Arte. Un sitio curioso, sin lugar a dudas.

Día 3:

10:00 h – Visita al Museo Militar y el Alcázar de Toledo

Tienda de recuerdos con espadas

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Siendo exactos esta visita nos entra en nuestras 48 horas ya que no llegamos a Toledo hasta el mediodía del primer día, pero os debemos advertir que no es una visita rápida. Había tanto que ver que decidimos que tendríamos que volver en otro viaje. Imagínate la historia de España (que no es precisamente corta) y luego piensa en cómo podría reflejarse a través de actos y logros militares. Así es el museo dentro de lo que antes era el Alcázar de la ciudad. El abuelo de Pedro ha sido piloto en las fuerzas aéreas de España, así que nos interesaba mucho esa parte de la historia. Y a mí, lo que más me ha gustado son las figuras en miniatura organizadas para reflejar las batallas y pintadas con mucho detalle.

Alcázar de Toledo

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero

Otra parada corta es la Biblioteca Pública que se encuentra al otro lado del Alcázar. Se puede entrar y subir a la quinta planta donde encontrarás la cafetería con vistas preciosas de Toledo desde arriba.

12:30 h – Sacar una foto en el camino a casa

Si has venido en coche recomendamos un paseo hasta el otro lado del Río Tajo para tener las vistas de Toledo desde arriba. Si has venido en autobús la mayoría de las rutas paran aquí, o puedes ir en autobús público sin demasiados problemas. En todo caso, no te arrepentirás de hacer el viaje hasta este mirador. De allí tienes esas vistas impresionantes de Toledo que siempre se ven en las postales.

Como imaginarás, hay mucho qué ver y hacer en Toledo. De hecho, tuvimos que dejar muchas cosas para otro viaje durante nuestra escapada de fin de semana. No hace falta decir que habíamos olvidado mucho de lo que vimos en nuestras primeras visitas a la ciudad histórica y que era diferente a las otras ciudades que habíamos visitado en España.

¿Dónde alojarse en Toledo?

Nosotros nos alojamos en dos hoteles diferentes durante nuestra estancia en Toledo. Uno estaba más cerca de la Sinagoga y el otro en pleno centro, cerca de la Catedral de Toledo. Ninguno de los dos merece mención especial pues cumplían con lo básico que era estar limpios, bien ubicados y ofrecer una comodidad aceptable. El primero era el Hotel Eurico y el segundo Hotel Casona de la Reyna.

De todas formas si estás planeando un viaje a Toledo, aquí tenéis un enlace para mirar opciones de hoteles y alojamiento

Alquilar coche para ir a Toledo

Nosotros fuimos en coche desde Madrid a Toledo y es una excelente opción. Ahora bien, nuestro consejo es que aparques fuera del centro en algún parking y te olvides del coche. Si no, justo en la carretera que bordea también puedes encontrar aparcamiento en la calle si tienes suerte. Si estáis listos para emprender la aventura de ir a Toledo en coche, aquí os dejamos el enlace para reservar tu coche en Toledo.

Pedro y Abby contemplando las vistas de Toledo

Foto (by-nc-nd) de El Boquerón Viajero