48 horas en Madrid dan para muchos planes

¿Cómo distribuirías de la mejor forma posible 48 horas en Madrid? Si tienes pensado estar un fin de semana en esta preciosa ciudad, aquí va nuestra ruta.

Seguro que habrás oído “de Madrid al cielo”. Tras vivir en la capital de España durante muchos años, creo que algo tiene de verdad. Es una ciudad para todos: con arte, teatro, calles con encanto, restaurantes para todos los gustos y todos los bolsillos, miles de tiendas, parques y muchos lugares donde practicar deporte (o ver deporte). Es una ciudad con gente de todas partes que hace que nadie se sienta “extraño”. Por eso creemos que 48 horas en Madrid es poco, pero al menos podrás saborear la esencia de esta impresionante ciudad.

Cómo llegar a Madrid

Siempre me ha parecido muy bonito viajar en tren porque puedes contemplar el paisaje o disfrutar de un café mientras escuchas el traqueteo de las ruedas sobre las vías. Y si bien es cierto que las estaciones de trenes inspiran mucho (pensamos en Grand Central en Nueva York o la majestuosa estación de Zamora) también es cierto que hoy en día valoramos mucho el tiempo, por lo cual ayuda mucho utilizar las herramientas online para comparar.

Utilizando plataformas online como virail, no solo ahorras tiempo, sino también ahorras dinero porque antes de comprar tu billete puedes comparar las varias opciones para el viaje. Podrías buscar, por ejemplo, el tren de Barcelona a Madrid online y comprobar cómo dan muchas opciones para elegir horario y ruta. Así es casi seguro que encuentres algo que se adapte a tu viaje. Es una forma de tener todas las opciones sobre la mesa sin tener que ir a mil sitios comparando ofertas; porque seamos sinceros, lo mejor de organizar un viaje no es la parte de buscar transporte y alojamiento barato sino todo lo que viene después.

Llegando a Madrid en AVE

Qué ver en Madrid

Una vez que ya has llegado, toca disfrutar de la capital y hay muchas opciones para disfrutar de nuestras 48 horas en Madrid. Aquí hemos intentado hacer un recorrido para ver lo principal sin volvernos locos.

Día 1: Llegada a Atocha

Hablando de trenes, tenemos que comentar que la estación de trenes de Madrid es de las más impresionantes que hemos visto. Recomendamos una visita a su jardín tropical en medio con todos los trenes que llegan desde todos los rincones de España. Si nunca habéis pasado por la estación es una buena oportunidad para conocer su historia.

Un paseo por el centro

Siempre me ha gustado el centro histórico de Madrid. La Plaza Mayor con sus bocadillos de calamares y los churros con chocolate en San Gines, además de los pastelitos de La Riojana. De allí se puede seguir paseando hasta la Plaza de la Ópera y el Palacio Real. Cuando llegué a Madrid por primera vez con 20 años viví en un piso cerca de la Plaza de la Ópera y me acuerdo de pasear por los Jardines de Sabatini mientras veía la puesta de sol.

Paseando por el centro de Madrid y los Jardines Sabatini

Hora de comer: La Bola

Para comer elegimos un clásico en Madrid: La Bola. Dicen que tiene el mejor cocido madrileño de toda la ciudad y doy fe. Es del siglo XIX y hacen la sopa del cocido en pucheros individuales con horno de leña. La cocina es impresionante y huele de maravilla. Eso sí, después de comer tocará una buena siesta o un paseo tranquilo ya que no es una comida ligera.

Un museo para pasar la tarde

Nunca me gusta decir que hay un museo obligatorio en la capital porque hay muchos y para todos los gustos. Si eres fan del deporte te puede gustar una visita al estadio Santiago Bernabéu. Si te gusta el arte contemporáneo os sugiero La Tabacalera de Lavapiés con su arte callejero o El Matadero de Legazpi. También están los museos grandes como El Reina Sofía, El Prado y quizás el Museo Thyssen. Y si quieres ir a un museo más pequeño mi opción preferida es la Casa Museo Sorolla. Incluso hay un Museo del Ferrocarril en Madrid por si te inspiras con el viaje en tren.

Tapas en La Latina

Para cenar una opción ideal es ir de tapas en la zona de La Latina. Nos encantan un par de bares en la calle Cava Baja como Diáz y Larrouy para tostas y vinos o Lamiak para pinchos. También hay dos paradas cercanas que no pueden faltar: Bodegas Ricla (pide las albóndigas fuera de carta o los boquerones en vinagre) y Casa Revuelta por su bacalao frito.

Y nada mejor que acabar la noche con una copa en un rooftop del centro como el Radio – ME Madrid Rooftop en Plaza Santa Ana.

Terminamos el día en Madrid con una copa y paseo nocturno

Día 2: El Rastro

El domingo por la mañana no puede ser otro plan que visitar el Rastro con su cantidad de puestos y tesoros olvidados. A mí me encanta ir con mi cámara de fotos y un café para llevar y plantarme en un banco a observar la gente, los colores y los sonidos – es un lugar único y muy madrileño.

Paseo y picnic en el Retiro

Uno de mis recuerdos preferidos de la época en la que Pedro y yo estuvimos saliendo en Madrid es ir a comprar algo de comida preparada (tortilla de patatas, albóndigas, croquetas o lo que nos apetecía en el momento) y llevarlo al Parque del Retiro para comer en plan picnic. Siempre encontrábamos un hueco un poco menos transcurrido y disfrutábamos de la naturaleza y la brisa en mitad de la ciudad; todo un lujo.

Pasear y tomar algo en el Retiro es un plan de lujo en Madrid

Acabamos la visita con un buen café 

¿Conocéis El Gran Café Gijón? Fundado en el año 1888 ganó fama por sus tertulias literarias y políticas con figuras tan conocidas como José Canalejas, Santiago Ramón y Cajal, Benito Pérez Galdós e incluso Valle-Inclán. Hoy en día a lo mejor es más cuestión de nostalgia, pero prefiero pagar algo más para tomar un café en un sitio emblemático que dar el dinero a una cadena que puedo visitar en cualquier ciudad de España.

Con esto se acaban nuestras 48 horas en Madrid y habrá que ir volviendo a la estación de trenes, pero siendo tan fácil, igual en el viaje de vuelta decides abrir la aplicación otra vez y planear el próximo viaje. ¿A dónde te gustaría ir?

Cerramos las 48 horas en Madrid con una imagen de postal