Castillo de Blarney, Cork

Quien besa la Piedra de Blarney, gana el don de la elocuencia

Castillo de Blarney, Cork

Durante toda mi vida había oído hablar de la Piedra de Blarney, y que si la besabas te daría el don de la elocuencia. En otras palabras, podrías convencer a la gente de cualquier cosa. Siempre había imaginado que la piedra estaría ubicada en la cima de alguna colina como en el cuento del Rey Arturo con la espada metida en la piedra. Pero al final, resulta que la piedra Blarney forma parte del castillo de Blarney en un pequeño pueblo en las afueras de Cork. Cuando fui a visitar el pueblo, cogí el autobús desde Cork saliendo de la estación de autobuses Parnell Place hasta Blarney. Este autobús sale cada media hora más o menos y cuando fui, el autobús estaba lleno de turistas, listos para ver el castillo famoso.

Castillo de Blarney, Cork

Todos íbamos amontonados en el autobús, y aunque no sabíamos dónde estaba el castillo exactamente, asumimos que cuando llegáramos al pueblo, habría señales para ver el castillo famoso. No había de qué preocuparse, porque literalmente la mitad del autobús bajó en la misma parada de Blarney e iba andando con la ola de turistas que ya iban dirección de la entrada del Castillo. También debería añadir que a pesar de la lluvia había muchos turistas. Creo que tras los primeros días en Irlanda aprendimos todos que da lo mismo, y hay que seguir el plan a pesar de las condiciones lluviosas, o a cambio no verías nada.

Castillo de Blarney, Cork

La entrada al Castillo Blarney era casi como la entrada a un parque de atracciones o a un zoo, con una taquilla para comprar las entradas. Justo detrás de la entrada/salida estaban dos pequeñas tiendas vendiendo camisetas con slogans como “¿Te acuerdas de tu primer beso? Piedra Blarney, Irlanda.” Según continuabas por la senda curvada, los arboles del castillo empezaban a reinar. ¡Todo era tan verde! El césped no tenía fin y había arboles muy altos alrededor del castillo aislándolo.

Castillo de Blarney, Cork

Según empecé a ver el castillo, me sorprendió que era más pequeño de lo que me esperaba. No tenía muchas decoraciones, pero es verdad que fue construido en el año 1210, así que es normal que poner decoraciones no fuera lo primero dentro de sus prioridades. El castillo pasó por varios conflictos y guerras como las Guerras Confederadas Irlandesas.Ésta fue una toma por las Fuerzas Parlamentarias en 1646. Por otro lado tuvieron lugar las Guerras Wiliamitas en Irlanda de los años 1690. En el siglo 18, Sir James St. John Jefferyes (el gobernador de la ciudad de Cork en ese entonces) compró el castillo. Los Jefferyes construyeron una mansión cerca del castillo, pero fue destruido en un incendio en 1874. Más adelante lo rehicieron para ser la mansión de un barón, pasándose a llamar Blarney House. Se puede visitar la casa también, pero como no disponíamos de mucho tiempo decidimos visitar solamente el castillo.

Castillo de Blarney, Cork

Como ya podéis ver en las fotos, hoy en día el Castillo es una ruina parcial, pero eso no nos paró a los cientos de turistas que queríamos venir a ver la Piedra de la Elocuencia (la piedra de Blarney). Seguimos los carteles y la senda de la periferia del castillo para juntarnos a la larga cola que quería besar la piedra. Mientras hacíamos cola, todo el mundo hablaba de si debería o no besar la piedra de verdad. Supongo que podrías contraer algún tipo de enfermedad como el herpes ya que besas la piedra en el mismo sitio que centenares de otras personas. No sería el recuerdo más deseado de tu viaje, pero al final decidimos que valía la pena arriesgarse.

Castillo de Blarney, Cork

Mientras andábamos por el castillo había dos músicos tocando el laúd y cantando con una pandereta, lo que parecía música tradicional irlandesa. Esto aumentó aún más la sensación de que estábamos en algún tipo de parque de atracciones- entre las largas colas, la música y las fotos que todo el mundo sacaba sin parar. Pero al fin llegamos a la parte de arriba del castillo donde se encuentra la Piedra Blarney. La piedra fue añadida a la torre del castillo en el año 1446 y tiene muchas leyendas sobre sus orígenes y cómo adquirió el poder de hacer elocuente a los que la besaron. Una leyenda cuenta que Cormac Laidir MacCarthy, el hombre que construyó el Castillo Blarney estaba metido en un juicio y pidió ayuda a la diosa Clíodhna . Ella le dijo que debería besar la primera piedra que encontrara en su camino al juicio por la mañana. Él siguió sus instrucciones y abogó su lado con elocuencia ganando, así que desde ese momento se creyó que la Piedra Blarney daba “la habilidad de decepcionar sin ofender.” Tras este acontecimiento, MacCarthy añadió la piedra de la suerte a la torre del castillo.

Castillo de Blarney, Cork

También hay una manera específica de besar la piedra. No sabía nada de esto hasta que llegué a la parte de arriba de la torre. Resulta que tienes que tumbarte boca arriba y acercarte a la piedra con la ayuda de un asistente y unas barras de hierro. Estaba bastante nerviosa sobre eso (se nota en la mirada- como si estuviera a punto de caer en el hueco entre la torre y la piedra…pero al final no hubo problema). Si estás leyendo esto, ya puedes juzgar si la piedra me dio o no el don de la elocuencia.

Castillo de Blarney, Cork

Tras besar la piedra, volvimos hacia la salida, compramos los recuerdos que quisimos y fuimos dirección de la parada del autobús. Debería mencionar que si tenéis la suerte de visitar el Castillo Blarney en un día soleado, hay extensos jardines con unas formaciones naturales de rocas. Nosotros optamos por parar en un pequeño restaurante justo al lado de la parada de autobuses, para tomar un capuchino,y así entrar en calor y evitar la lluvia que estaba cayendo a cántaros fuera. Fue un buen plan, ya que lo pasamos bien charlando con la gente que conocimos durante la visita al castillo. Es cierto que la larga cola nos dio la oportunidad de conocer a otros turistas e intercambiar consejos sobre lo que deberíamos ver en la zona de Cork. A Rusko le encanta conocer a gente nueva cuando va de viaje. Ruskomendamos una visita al Castillo Blarney con 4 boquerones debido al hecho de que es bastante turístico, aunque la belleza de la naturaleza y las leyendas sobre la Piedra Blarney merecen ser vistas.

Castillo de Blarney, Cork