Qué ver en Chelva, rincones para enamorarte

Hace unas semanas, recibimos una llamada preguntándonos si queríamos representar a Chelva como finalista del concurso Capital del Turismo Rural 2021. La verdad es que nos sentimos muy emocionados de poder representar a un pueblo de la Comunidad Valenciana. En esta quinta edición del concurso, promovido por EscapadaRural.com, hay pueblos preciosos de otras comunidades, pero os vamos a convencer con todo lo que ver en Chelva.

Chelva es la capital de la comarca Los Serranos. Situada a 70 kilómetros de Valencia, posee un impresionante patrimonio histórico y cultural, enmarcado en un ambiente natural único. Hay mucho que ver en Chelva. Visitarla es un paseo por la historia, en donde se puede apreciar el cruce de culturas: la cristiana, judía y árabe, reflejadas en sus calles, y las joyas arquitectónicas que posee.

Índice

Qué ver cuando visitas Chelva

Visitar Chelva nos trasladó en el tiempo. Su casco urbano con sus calles sinuosas y enigmáticas permite diferenciar cada uno de los barrios que la componen. El centro histórico de Chelva está rodeado de hermosas huertas, con estrechas calles y casas encaladas que nos evocan a un pasado medieval. El casco urbano de Chelva está repleto de sitios y barrios excepcionales para visitar y disfrutar. No te puedes perder ninguno de ellos.

Barrios Históricos

En este paseo por Chelva, Lucas fue nuestro guía durante todo el viaje. Nadie mejor que él para descubrirte los secretos y las historias de este precioso pueblo. Comenzamos la jornada paseando por los barrios donde en un giro de calle nos teletransportábamos a lo largo de la historia. Sin duda, un paseo por lo barrios es algo imprescindible.

Barrio Andalusí «Benacacira»

Los callejones de Benacacira son algo que ver en Chelva sin duda

Caminar por el barrio andalusí de Benacacira nos hizo sentir en un trozo de Andalucía o cualquier ciudad marroquí. Este barrio que tuvo su apogeo entre los siglos XI – XII, conserva, hoy por hoy, la misma arquitectura musulmana de hace siglos con callejones sin salida, casas encaladas, calles tortuosas y estrechas, altos desniveles e innumerables fuentes. Esta medina se asienta en un promontorio, rodeado por una muralla desde donde se controlaba las huertas próximas al río Chelva y aseguraban su defensa.

Barrio Cristiano «Ollerías»

Este barrio fue surgiendo durante entre el siglo XIV y el siglo XV, cuando tras la conquista de Jaime I se asentaron en Chelva los cristianos, quienes crearon sus propios barrios. En él se instalaron hornos de producción de cerámica en sus calles, de ahí su nombre. Sus calles son más amplias que las del Barrio Benacacira, más ordenadas y tranquilas. Es una verdadera delicia caminar por las calles de este barrio que se encuentra en la parte más baja de la Villa de Chelva.

Barrio Judío «Azoque»

Barrio Judío del Azoque en Chelva

El barrio judío del Azoque es una verdadera joya por descubrir. Este barrio mantiene intacta la estructura de la aljama medieval: con su aire solitario y misterioso en sus callejones, calles estrechas y casas con porches distintivos. Sus portales de entrada lo convirtieron en una isla entre los barrios cristianos y mudéjares. El espacio cerrado hace que sientas al recorrerlo, la homogeneidad y unión del pueblo judío.

Barrio Mudéjar-Morisco «Arrabal»

Callejón dentro del Arrabal de Chelva

El barrio mudéjar – morisco se fue formando a partir del s. XIV en los “arrabales” de la ciudad amurallada. Este barrio mantiene un atractivo turístico singular, ya que conserva muchos elementos históricos de la época y su trazado original. Aquí está la Ermita de los Desamparados, que nació por la historia del Vizconde de Chelva, quien fue asesinado por sus amores con una morisca. Un barrio que conserva intacta su esencia medieval.

En este barrio también se forjaba el puñal de Chelva, privilegio de los chelvanos a portarlo y que fue prohibido por el rey. Asimismo se encuentra la Ermita de la Santa Cruz, una antigua mezquita musulman y el edificio religioso más antiguo de Chelva. El Rabal es el último recuerdo de los moriscos expulsados del Reino de Valencia, y el final de sus sueños. Es un extraordinario lugar repleto de monumentos, portales y callejones.

Iglesia Arciprestal Ntra. Sra. de los Ángeles

Sin lugar a dudas, la Iglesia Arciprestal Ntra. Sra. de los Ángeles, es el monumento más emblemático de Chelva. Con una deslumbrante decoración barroca en su interior, esta iglesia fue construida durante 80 años. El original reloj de su torre ubicado a 60 metros de altura señala las horas, días de la semana y el mes del año. Fue declarada en el año 2006 Bien de Interés Cultural.

Palacio Vizcondal

Plaza Mayor y Palacio Vizcondal en Chelva

Declarado Bien de Interés Cultural, este palacio impresiona cuando lo ves desde lejos. Dividido en tres partes tras su venta, dos pertenecen al pueblo de Chelva y se están utilizando (Ayuntamiento y la Fundación María Antonia Clavel). La otra parte es de una familia que no reside y que no se sabe qué intención tiene con el mismo. Una auténtica pena que no se le pueda dar uso y disfrute. Dentro de los muros del castillo se ha podido descubrir que allí se encontraba la primera iglesia cristiana de Chelva.

Ermita de Santa Cruz / Mezquita de Benaeça

Cuando recorres el barrio mudéjar – morisco del Arrabal, encuentras la Ermita de Santa Cruz, antigua Mezquita de Benaeça, del siglo XIV. Fue convertida en ermita en el siglo XVI, cuando le fue añadida una espadaña con campana y se consagró a la Santa Cruz. Conserva intacta su estructura original y es la más antigua de las dos que existen en la Comunidad Valenciana. Tras ser restaurada en el 2007 funciona como centro de cultura, aunque no ha perdido su esencia mística.

Ermita Ntra. Sra. de los Desamparados

La historia de Ermita de Nuestra Señora de los Desamparados es fascinante. Construida por iniciativa de los vecinos, se le decidió dar este nombre tras el desencuentro del Vizconde de Chelva con la familia de su amada morisca. Tras el asesinato del vizconde, la venganza fue terrible contra la familia morisca y nadie los defendió. De este desamparo, cuando se construyó la ermita se decidió que fuera en honor a esta virgen.

Cuando visites la ermita vas a descubrir unas bellas e interesantes pinturas “esgrafiadas” en su cúpula, adornada con motivos vegetales y mitológicos. Por iniciativa de los vecinos en 1658 se inició su construcción la cual fue culminada en 1661 por Ventura Mares. Otro elemento distintivo de esta Ermita es la imagen de la Virgen, copia de la original, que fue trasladada desde Valencia en el año 1667. Además, no puedes dejar de admirar su fachada, con un panel cerámico del siglo XIX.

Ermita Ntra. Sra. de la Soledad

Al visitar el barrio andalusí de Benacacira encontrarás la Ermita Ntra. Sra. de la Soledad ubicada sobre la antigua mezquita del barrio, centro de la Chelva islámica. Este es un pequeño templo que se encuentra entre dos callejuelas estrechas. En 1369 se consagró al cristianismo bajo la advocación de San Jorge, pero sin modificarse de manera significativa su aspecto. En el siglo XVIII, una reforma le dio el aspecto que tiene en la actualidad. Su advocación a la Virgen de la Soledad se debe a la gran devoción que se profesaba a una imagen de la Virgen que se conservaba en esta ermita.

El Consejo de la Villa o Ayuntamiento viejo

Antiguo Consejo de la Villa de Chelva

En el casco histórico de Chelva puedes encontrar el Consejo de la Villa. En este edificio de estilo renacentista, funcionó el primer Ayuntamiento de Chelva. Fue también utilizado como sede del consejo y allí se impartía justicia, se gobernaba la ciudad y se almacenaban los diezmos. Su construcción data de finales del siglo XVI, y puedes observar en su fachada un bajorrelieve con el escudo de la Villa tallado en alabastro. Actualmente este edificio es una propiedad.

Refugio de la Guerra Civil

Accediendo al Refugio de la Guerra Civil en Chelva

Cuando Lucas nos preguntó si queríamos tener acceso a un refugio de la Guerra Civil, no lo dudamos ni un momento. Nos pareció impresionante bajar por el pasadizo y e imaginar a las personas que tuvieran que usarlo. En este caso es un refugio militar y Chelva no fue bombardeada. Tiene una profundidad de 8 metros y tiene 2 accesos: uno en la Calle Mª Antonia Clavel y otro en el presbiterio de la iglesia. La longitud del refugio es de 42 metros, la altura del mismo no pasa de 1,80 metros en ninguno de sus tramos y su anchura es de 80 centímetros.

Lavaderos

Lavadero público de Chelva

Los lavaderos de Chelva son un atractivo, quizás poco común, pero que vale la pena conocer por lo que representan. Estas construcciones ayudaron a desarrollar las condiciones higiénico-sanitarias de la sociedad del s. XIX y XX. Fueron y aún son un punto de encuentro y de reunión de la gente del pueblo. Estos lavaderos se alimentan por una corriente de agua procedente de un río, balsa, acequia o manantial. Hoy en día Chelva conserva siete lavaderos y forman parte de una ruta que puedes hacer.

Plaza de toros

La plaza de toros es otro sitio que debes ver en Chelva. También se le conoce como la plaza del Partidor y está a las afueras del pueblo. Inaugurada en 1909 ha sufrido algunas restauraciones en los últimos años, pero siempre conservando su esencia tradicional. Esta plaza es una de las 5 plazas permanentes de la Comunidad Valenciana y no solo se usa para la fiesta taurina, también es usada en todo tipo de celebraciones locales.

La Dula

Dula es un vocablo que proviene del árabe Dawlah, que significa tanda o turno. Se refiere a la tradicional costumbre del pueblo morisco de reunir todos los rebaños y caballerías de las familias del pueblo en un solo lugar a cargo de un vecino: el dulero. Así que la Dula es este espacio en el que todos los animales, que son propiedad de los habitantes del pueblo, están reunidos y cuidados. También se usaba para dar cobijo a los animales durante la trashumancia.

Museo Arqueológico

Museo de Arqueología de Chelva

El museo arqueológico de Chelva se encuentra en el sitio donde funcionaba el antiguo hospital del siglo XVI, justo en el medio del barrio de Benacacira. En él, Juan José, director del museo, nos explicó la historia arqueológica desde el tiempo prehistórico hasta la Guerra Civil española. Son más de 100 piezas de interés que se han ido recolectando en todo el municipio a través de distintas excavaciones.

Museo Forestal

Aunque a Paula le dieran miedo algunos animales disecados, merece la pena. El Museo Forestal fue fundado en la década de los ochenta, cuenta con una gran colección de muestras herbales e insectos. También tiene una colección de fósiles y herramientas que son realmente atractivas para pasar un rato diferente mientras se visita el pueblo. Está ubicado en el mismo edificio en el que se encontraba anteriormente la Oficina de Turismo.

Fiestas tradicionales de Chelva

Otra de las cosas que hay que ver en Chelva son sus fiestas. Una verdadera mezcla de alegría, cultura y tradición, que nos ha convencido para una futura vuelta al pueblo:

Cuentantón

El Cuentantón es un evento único que Paula seguro que disfrutará. En esta fiesta que se celebra en un fin de semana cercano al 17 de enero, se puede disfrutar de varios días de historias y tradición. El fuego de las fogatas y los cuentos contados por los cuentacuentos, son el punto central de este festival que recupera las tradiciones más antiguas al mismo tiempo que crea vínculos entre los vecinos. Una verdadera fiesta de cultura y unión.

Arrabal Cultural

El Arrabal Cultural es un proyecto orientado a fomentar el turismo cultural. Durante su celebración en el mes de junio, se realizan: conferencias, degustaciones, musicales y talleres de arte. Todo lo necesario para mostrar la cultura del pueblo justo en el casco histórico, dentro del Barrio del Arrabal. Además, en los días que dura el festival, se pueden comprar toda clase de productos ecológicos producidos en Chelva.

Los Mayos

La fiesta de los mayos se celebra el 30 de abril. Esta fiesta recuerda la tradición antigua de los jóvenes de Chelva de recorrer las calles principales del pueblo cantando coplas a las mozas y a las madres. Para recordarlo, la Rondalla de Benacatacera recorre las calles y durante el recorrido los vecinos se unen a esta fiesta. Este año nos coincidió, pero por el covid solo lo pasaron por el bando. Una pena.

¿Dónde alojarse en Chelva?

Cuando se viaja a un pueblo pequeño, una de las preguntas más frecuentes es dónde alojarse. Por suerte, Chelva es un pueblo turístico donde además de tener mucho que ver, también tiene muy buenos sitios de alojamiento que pueden ser muy útiles durante tu viaje. Existen diferentes opciones en los diferentes barrios del pueblo. Todo va a depender de tus gustos y de tu presupuesto.

Vistas desde la azotea de la Casa Tauré en Chelva

De entre todas las opciones nosotros os recomendamos Casa Taure, que fue donde nos alojamos. Es preciosa y conserva la arquitectura vertical chelvana en pleno barrio andalusí, a solo 100 metros de la Plaza Mayor. En ella, podrás disfrutar de historia y tradición para un máximo de 10 personas. Esto lo hace que sea ideal para una escapada rural de fin de semana junto a tu familia. Una casa que combina la tranquilidad y la paz del campo con la comodidad del tiempo que vivimos.

Eso sí, elijas lo que elijas vas a poder disfrutar de una combinación entre tradición y modernismo. La mayoría de las casas en las que puedes quedarte son villas con toda la magia de los barrios tradicionales, pero con todas las comodidades necesarias para vivir una experiencia mágica durante tu estadía. La arquitectura tradicional se hace presente para hacerte sentir en otra época.

Gastronomía de Chelva

No solo hay mucho que ver en Chelva, la verdad es que también hay mucho para probar y degustar. La gastronomía típica de la serranía que se consigue en Chelva es algo que todo visitante debe probar en su visita. Las gachas, los embutidos y el gazpacho chelvano son solo algunos de los platos que vas a poder degustar en esta localidad. Todo acompañado de un crujiente pan hecho en los hornos familiares del pueblo.

Y ahora que hablamos de hornos, hay que destacar a la repostería de Chelva. Los postres que se realizan en estos hornos son hechos de manera tradicional, lo que les da un sabor único y muy sabroso. En este apartado podemos mencionar los rollicos de anís, la torta de almendras o las deliciosas magdalenas llamadas “mariquitas”.

Bodegas Terra D’Art

Las bodegas Terra D’Art están a unos cuantos kilómetros de Chelva en la aldea de Ahillas. Una vez llegas, la naturaleza se abre ante ti. La bodega ofrece rutas guiadas para que conozcas sus procesos de producción y por supuesto, finalizas con una cata. Nosotros probamos 2 vinos tintos, 2 blancos y uno rosado; todos excelentes. Además de estos, están preparando uno nuevo dulce por el cuál estoy muy expectante porque solo serán unas cuantas botellas.

Almazara Martínez Zaballos

La Almazara se encuentra a pocos minutos andando desde el centro del pueblo. Merece mucho la pena visitarla ya que se pueden ver muchos destellos de pasadas generaciones. El proceso ecológico hace que sus aceites estén muy buenos. Yo soy un amante del aceite de oliva virgen extra y me llevé unas cuantas botellas. Hasta ahora, todas excelentes.

Y si te preguntas donde es un buen sitio para comer puedes visitar uno de los siguientes restaurantes:

Restaurante Conrado Brasa Bar

Brocheta de salmón en Conrado Brasas

Hacía mucho tiempo que no estábamos tan a gusto y comíamos tan bien. Además de cumplir a rajatabla las medidas covid (con turnos y desinfección completa entre ellos), su comida a la brasa es espectacular. Su carta combina de manera perfecta la cocina tradicional de Chelva con la cocina de autor. El personal es muy amable y cualquier cosa que necesitamos con Paula nos ayudaron con verdadero placer.

Recomendaciones: brocheta de salmón a la brasa, pan a la brasa con alioli de tomate y pollito picantón a la brasa. Esto fue lo que nosotros probamos, pero estamos seguros de que todo es espectacular.

Restaurante la Ermita del Remedio

Este sitio nos pareció ideal para degustar la comida mediterránea que se prepara en Chelva. Ubicado a las afueras de Chelva, pudimos disfrutar de una excelente vista mientras comíamos. Además, su arquitectura antigua y su ubicación al lado de la Ermita, hace que se convierta en un lugar muy acogedor y tranquilo. Perfecto para visitar con familia o amigos y tener un momento de paz mientras comes.

Recomendación: pedir el menú del día y dejarse aconsejar.

Tasca Plazi

La Tasca Plazi se convirtió en nuestro lugar de referencia durante el viaje. Al estar situada en la Plaza Mayor era ideal para desayunar, comer o cenar. Además tienen una terraza muy amplia y son majísimos. Destaca por su comida de caza que el propio dueño se encarga de conseguir.

Recomendación: albóndigas, embutidos de jabalí, callos de jabalí y cualquier comida de caza que te recomienden.

El Papeo

Este restaurante es el típico lugar para pizzas, bocadillos y hamburguesas. Lo destacamos porque lo que podría haber sido un sitio más para salir del paso, resulto siendo un lugar donde comimos bastante bien. Nos pedimos tres pizzas diferentes y todas estaban muy buenas.

Recomendación: las pizzas.

¿Qué ver en los alrededores de Chelva?

Si vas con coche o con ganas de caminar, los alrededores de Chelva son un excelente complemento a su ya bello casco urbano. Y es que también hay mucho que ver en los alrededores de Chelva:

Acueducto Romano Peña Cortada

Empezaremos diciendo que pertenece a Calles y no a Chelva para evitar conflictos. Los restos de este acueducto que datan del siglo I son considerados un Bien de Interés Cultural. De hecho, es uno de los más importantes de España se extiende cerca de 28 km. Entre sus restos destacan varios puentes como el de la Rambla de Alcotas, el del Barranco del Gato y la Peña Cortada. Un corte vertical en la roca que se puede recorrer de principio a fin.

Santuario de la Virgen del Remedio

Este Santuario se encuentra bajo el Pico del Remedio, a unos 1054 metros sobre el nivel del mar y con una vista de ensueño. A solo 5 km de Chelva, puedes llegar a ella en unos 30 minutos a pie. En su interior, contiene la imagen de Nuestra Señora del Remedio. Lo curioso es que esta imagen baja al pueblo en una romería cada año durante las fiestas patronales. Durante el siglo XIX la devoción por Nuestra Señora del Remedio fue tan importante que se tuvo que restaurar su ermita de estilo neoclásico.

Convento de los Franciscanos

Ubicado a solo 20 minutos a pie desde la Plaza Mayor, este convento es uno de esos rincones mágicos que ver Chelva. Construido en el siglo XVI, es el primero donde la observancia Franciscana se instaló en España. Hoy en día los miembros de la comunidad Franciscana no viven allí, pero se conserva su uso como un lugar de espiritualidad y culto. La Iglesia de San Francisco, de estilo gótico, también se conserva allí desde el siglo XVI.

Ermita del Loreto

Una ermita cuyo origen data de 1390 y que sirvió como sitio para que los Franciscanos se establecieran por primera vez en la comarca. Es la ermita más antigua del término. Ha pasado por múltiples remodelaciones desde 1650 cuando se amplió su altar mayor o el periodo entre 1653 y 1654, en el que se construyeron los altares a San José, Santa Ana y la Sagrada Familia. Esta ermita llena de historia se encuentra a solo 15 minutos de la Plaza Mayor del pueblo.

Ermita de San Cristóbal

La segunda más antigua del término, se encuentra un poco más alejada de la Plaza Mayor, a 35 minutos andando aproximadamente. Fue construida en el siglo XV, aunque no hay una fecha exacta de esto. Sin embargo, existe un documento que dicta que su campana fue bendecida en el año 1674. A pesar de su valor histórico, ha sido utilizada para otras tareas, sobre todo del rubro agrícola y ganadero, durante los largos periodos en los que ha estado abandonada.

La Torrecilla

Torrecilla en Chelva

También conocida como el antiguo “Castillo de Chercol” es una de esas atracciones que tienes que ver en Chelva. Ubicada al norte del pueblo en lo alto de una colina, se puede llegar en un paseo de unos 30 minutos. Esta torrecilla fue levantada a finales del siglo XII por los almohades. Sin embargo, durante las Guerras Carlistas, a mediados del siglo XIX, se construyó una nueva torre en el mismo sitio, usando como base las ruinas medievales que quedaban.

Puente de la Mozaira

Este puente fue construido en algún momento entre el siglo XVI y XVII, pero su última restauración data del siglo XX. Es un punto muy importante durante el recorrido GR-7, ya que representa la unión de las dos orillas del río Chelva. Si eres amante del senderismo, sin duda este es uno de los atractivos que puedes ver en Chelva. Para llegar al puente debes caminar al menos 1 hora y 20 minutos o acercarte en coche.

Fuente de la Gitana

La fuente de la Gitana es un atractivo muy peculiar a las afueras de Chelva. En ella se pueden ver dos imágenes en un panel cerámico, la primera es el escudo de la Villa de Chelva y la segunda imagen es la de una gitana que recoge agua, de allí el nombre. Además, esta fuente cuenta con 22 caños de los que brota el agua, creando un sonido y una sensación de paz y tranquilidad mientras fluye el agua. Puedes llegar a ella caminando 25 minutos aproximadamente.

Mirador Astronómico de La Cruz

Observación astronómica en Chelva con un guía

Gracias a su posición geográfica, Chelva es también un muy buen punto para explorar las estrellas. Me pareció una auténtica pasada que se nos brindara la oportunidad de tener un guía apasionado de la astronomía solo para nosotros. Con un puntero láser y un telescopio robótico, pude localizar distintas constelaciones como la Osa Mayor o algunas estrellas como la Estrella Polar. Aquí os dejamos más información.

Ruta del Agua de Chelva

Playeta dentro de la Ruta del Agua de Chelva

La ruta del Agua de Chelva es quizás el sendero más conocido de esta localidad. En ella vas a poder disfrutar de un lindo paseo de aproximadamente 3 horas a través de la ciudad y sus alrededores. Durante el recorrido, completamente seguro y señalizado, existen también algunos monumentos como el Molino Puerto con su área recreativa, la famosa Playeta o el túnel de Olinches, un túnel de un poco más de 100 metros excavado en la montaña.

La playeta, icono de la Ruta del Agua en Chelva

Ruta del Agua de Chelva: mágica conexión entre historia y naturaleza

Te contamos cómo realizar la Ruta del Agua de Chelva y las maravillas que esconde este mágico recorrido de historia y naturaleza.

Peña Cortada PR-CV 92

Este sendero conecta los términos municipales de Calles y Chelva. Tiene una dificultad media y dura aproximadamente 4 horas en todo su recorrido, por lo que es importante llevar ropa y calzado impermeable y cómodo. Durante todo el camino, que también está muy bien señalizado para evitar problemas, se puede admirar el acueducto de Peña Cortada, sin duda, una de las obras más importantes de la ingeniería hidráulica dentro de la Comunidad Valenciana.

La Mozaira PR-CV 93

Un pequeño sendero sin mucha dificultad, lo que lo hace ideal para hacer un paseo con la familia o con amigos. Tiene una duración de unas 5 horas y se extiende entre los términos de Tuéjar y Chelva. De hecho, cruza las dos poblaciones y se caracteriza por unas vistas espectaculares de los paisajes que el río Chelva ha ido moldeando con los años. Un sendero tranquilo y bien señalizado que tienes que ver si visitas Chelva.

¿Cómo llegar a Chelva desde Valencia?

La distancia entre Chelva y Valencia es de aproximadamente 70 kilómetros, por lo que es relativamente sencillo ir de un lado a otro. Si cuentas con un coche, el viaje por carretera no te tomará más 40 minutos y durante el trayecto pudimos apreciar hermosos paisajes. Pero si no cuentas con un coche puedes viajar en uno de los autobuses directos que tardan cerca de 1 hora y 30 minutos de viaje. Como puedes ver, hay varias opciones para que descubras todo lo que hay para ver en Chelva.

¿Dónde se puede aparcar en Chelva?

Si tienes tu casa en alguno de los barrios históricos, meterte por el centro de Chelva no es recomendable. Para ello lo mejor es aparcar en el parking público que se encuentra en el Parque Viejo (Calle Proyecto 20). Si no, puedes intentarlo en alguna de las calles que están un poco a las afueras del pueblo como por ejemplo cerca del Museo Forestal.

Paula en el campo de amapolas de Chelva
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Pedro Ramirez
I was born and raised in Málaga, Spain. After living in Madrid, Barcelona and New York, I've returned home to enjoy the sun! I love to share the places I discover and write about them.
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