Parque Rural Anaga, Tenerife

Vistas de Tenerife desde el Parque Rural de Anaga, Tenerife

El Parque Rural de Anaga nos hizo pensar en como si estuviéramos en un bosque sacado de una novela de fantasía

Durante nuestro viaje a Tenerife hubo muchos momentos inolvidables: nuestra visita al Parque Nacional del Teide, tardes soleadas en la playa, cenas en terrazas disfrutando del buen tiempo que ofrecen las Islas Canarias durante todo el año; pero una de las cosas más mágicas y asombrosas que hicimos fue el recorrido en coche por el Parque Rural de Anaga.

Cruzando el Parque Rural de Anaga, Tenerife

Empezamos nuestro viaje en Puerto de la Cruz y nos dirigimos por la Autopista del Norte hasta la salida del TF-13, una carretera más vieja y serpentina que te lleva por las montañas. A lo largo del Parque Rural de Anaga, los arboles han crecido tanto a lo largo de los años, que sus ramas se juntan encima de la carretera para formar una especie de túnel natural. Ves los rayos de sol filtrados por las hojas verdes mientras te vas adentrando en un bosque que parece sacado de una novela de fantasía. En varios puntos del camino hay espacios para parar y sacar fotos, y en uno concreto encontramos un señor muy emprendedor que había decidido subir con su furgoneta y vender plátanos y fruta en el maletero del vehículo.

Tal como subíamos por la montaña navegando con giros “de horquilla”,pudimos también atravesar las nubes, para luego dejarlas por debajo. Y fue al llegar al “Pico del Inglés” cuando estuvimos literalmente conduciendo por encima de las nubes. Paramos el coche y pasamos por un puente estrecho para llegar al mirador en una roca gigantesca. Es el tipo de roca que la gente tiene que escalar para sentirse, por un momento, como si fuera “el rey del mundo.” Y es el tipo de mirador que te corta la respiración con sus mágicas vistas. El cielo azul azur se asomaba por en medio de las nubes, y si mirabas desde el ángulo correcto también podías ver el Teide en el fondo. El Parque Rural de Anaga es un verdadero paraíso natural.

Vistas desde el Parque Rural de Anaga, Tenerife

Continuamos nuestro recorrido hacía Taganana y la playa, siguiendo varios coches y un autobús, y parando en el camino para sacar fotos de las impresionantes vistas y la naturaleza del entorno. Poco a poco atravesábamos de nuevo las nubes hacia abajo y empezábamos a ver el mar en la distancia. Os advierto que tantas curvas son muy cansinas, nosotros tuvimos que parar varias veces no sólo para disfrutar de las vistas, sino para descansar del camino tan serpentino. Cuando llegamos a la playa nos encontramos con una orilla menos cuidada y más rocosa, que nada tenía nada que ver con las playas blancas de arena que vimos en el Sur de Tenerife. Era una orilla más natural y según la gente local, uno de los sitios con menos afluencia de turistas.

Ruskomendamos un recorrido por el Parque Rural de Anaga con un Boquerón de Oro porque sus vistas son únicas. De hecho, cuando estuvimos mirando el Teide desde el Pico del Inglés, me recordó bastante de la sensación que tuve en el Gran Cañón en Estados Unidos o en los Picos de Europa en Asturias. Son imágenes que no olvidaremos en mucho tiempo; ese día que atravesamos las nubes y volvimos bajando al mar. Te invitamos a que recorras la isla y descubras encantos como éste. Estamos seguros que sentirás las mismas emociones que nosotros.

Mirador del Pico del Inglés en Parque Rural de Anaga, Tenerife

Parque Rural de Anaga, Tenerife

Parque Rural de Anaga, Tenerife

Parque Rural de Anaga, Tenerife

Parque Rural de Anaga, Tenerife

Carretera del Parque Rural de Anaga, Tenerife

Playa de Taganana en Parque Rural de Anaga